Rapunzel, Hermanos Grimm

Cuento de Jacob (1785-1863) y Wilhelm (1786-1859) Grimm, incluido en la colección de Cuentos infantiles y del hogar (v.), publicada entre 1812 y 1822.

Una mujer que espera un hijo ve a tra­vés de la ventana, en el huerto de su vecina, un plantel de nabos, y tanto desea probarlos que piensa morir si no los co­me. Pero la vecina es una bruja y, por las buenas, no cabe esperar que se logre algo de ella; habrá que arriesgarlo todo. El marido escala la tapia y se apresta a robar para que su mujer calme su deseo. Así lo hace, pero la vieja lo sorprende y a cambio de su vida le obliga a prometer la entrega del esperado hijo, que será una niña y se llamará Rapunzel.

La vieja la educa y como es harto celosa, cuando Ra­punzel se ha hecho una joven de sorpren­dente belleza, la encierra en una torre sin puerta, para entrar en la cual ha de trepar hasta lo alto, sirviéndose de las trenzas do­radas de Rapunzel, asomada al balcón. Pero el hijo del rey, que caza por aquellos lu­gares, descubre a la doncella, así como la maniobra de la vieja y, enamorado, piensa seguir el mismo camino. La estratagema le resulta tan bien que de su amor nace un niño, con el que Rapunzel ha de vivir en el desierto en que la confina la bruja, hasta que el príncipe la encuentra y la convierte en su esposa.

En su origen, los cuentos de los hermanos Grimm no fueron recogidos con la intención de formar un libro para niños, sino para impedir el olvido de estos vestigios de la poesía popular, en los que los Grimm veían una expresión de la eter­na poesía humana. No debe sorprender que, esporádicamente, surjan rasgos que chocan un poco con la moral corriente o de una crudeza muy especial, muchos de los cuales fueron eliminados por los autores en la se­gunda edición, al apreciar la difusión que el libro alcanzaba, sobre todo en el mundo de los niños.

F. Federici