Yambos, Auguste Barbier

[Ïambes]. Libro de versos satíricos con el cual Auguste Barbier (1805-1882) se colocó en primer plano entre los nuevos escritores del Romanticismo triunfante del año 1830. Publicados en la «Revue de Paris» el día siguiente de la Revolución de Julio, estos versos se hicieron notar también por la original posición asumida por el joven poeta, el cual, en una atmosfera aún ardiente de revolución, no se entretiene en burlarse de los vencidos, sino que asalta impetuosamente a los mismos triunfadores, los inmorales «profiteurs» de aquella gran victoria; más a los insolentes «profiteurs» del mañana que a los caídos de ayer.

Así, el primero de los poe­mas que componen el libro, «La Curée», arremete contra los «chacales» de la revolución con un generoso furor que encuentra vigorosos acentos poéticos. Es célebre tam­bién otro pequeño poema, «L’Idole», por su sonoro apostrofe a Napoleón («O Corsé á cheveux plats, que la France était belle/ Au grand soleil de Messidor!»). «L’Émeute» contiene tétricos y grandiosos cuadros de efervescencia popular no indignos del me­jor Víctor Hugo. En general la poesía de los Yambos está hecha de grandilocuentes apostrofes y se adaptan muy bien a la frase de Juvenal: «facit indignatio versum». En esto reside su riesgo. Pero hay que añadir que el poeta, el cual se acordó de André Chénier no sólo en el título de sus versos, une al entusiasmo batallador un rigurosí­simo cuidado de la forma, que si no siem­pre le evita ciertas truculencias, le permite conseguir a menudo imágenes precisas y llenas de fuerza. Con este libro inserta por primera vez en la literatura romántica un violento realismo y una generosa vena de pasión política, elementos que se encontra­rán más tarde en Hugo (por no decir en el joven Carducci, que conoció a Barbier y en el cual se inspiró).

Estos poemas fue­ron reunidos en un volumen en 1831, Yambos y Poemas, junto con otros en los que se observa cómo Barbier, pasado su gran momento, se inclina a formas más corrientes de poesía declamatoria. En resumen, aparte de algunos fragmentos del Llanto, este poeta, en el transcurso de su larga vida, no escribió ya nada que pueda compararse a sus primeros versos.

M. Bonfantini

Elocuencia convencida que se enfrenta derechamente con la verdad con palabras propias, sin entretenerse en lo feo con re­buscados rodeos. (Carducci)

Barbier es el típico ejemplo de poeta a pesar suyo. (Baudelaire)