Sátiras de Bentivoglio

[Satire]. Son seis capítulos en tercetos, que Ercole Ben­tivoglio (1506-1573) escribió de 1530 a 1536. En la primera sátira, el poeta recrimina a un amigo por su afición a las mujeres, la más vana locura y el más inútil despilfarro de la vida; él, en cambio, se contenta con la criada.

La segunda, una de las mejores, dirigida a Pietro Antonio Acciaiuoli, sati­riza las aflicciones de la vida militar, la cobardía de los capitanes, la ferocidad de los soldados, los dolores de Italia, y exalta la serenidad de los campos; en la tercera, de agradecimiento al médico Antonio Musa, que lo ha curado, el poeta encuentra oca­sión para lamentarse de la ignorancia, de la avidez y la charlatanería de muchos médicos; en la cuarta, al maestro Bignone, deplora la insaciable avidez de riquezas que sienten los hombres, contraponiéndola a su aspiración a la sencilla vida del cam­po; en la quinta, vivaz y la más espontá­nea, describe cómo M. Flaminio pasa los días en Ferrara; en la sexta, a su hermano, lamenta, a veces con sospechosa acrimonia, las numerosas desventuras que se han aba­tido sobre su familia. Como las Sátiras (v.) de Ariosto, estas de Bentivoglio tienen for­ma epistolar y conservan un tono discur­sivo y confidencial, sin ímpetus oratorios o declamatorios y sin arrebatos dramáticos. Son documentos de una difundida costum­bre literaria más que obra de elevada mo­ralidad, para la que carecen de ímpetu y de seriedad; tampoco son obra poética, puesto que carecen de gracia, de evidencia plástica, de la destreza del escorzo atre­vido o de la sonrisa incisiva y profunda.

M. Sansone

Sus sonetos, sus octavas, sus capítulos y sátiras tienen una ligereza y un garbo de lenguaje coloquial que las debieron hacer apreciar más de lo que ahora lo son, pues están casi olvidadas. (B. Croce)