Pamèla Giraud, Honoré de Balzac

Comedia en cinco ac­tos de Honoré de Balzac (1799-1850), pu­blicada en 1853. Una joven y pobre florista, Pamèla Giraud, se ha prometido a Joseph Binet, joven tapicero.

Pero sus sentimientos respecto a su prometido cambian cuando Jules Rousseau, hijo de una familia com­prometida en un complot político, le hace la corte. Buscado por la policía, se refugia en casa de ella y le propone raptarla.

La decisión se ve retardada por la interven­ción de Joseph; la policía captura al conspi­rador, que va a ser juzgado. Reina una gran emoción en la familia Rousseau, in­tentándose por todos los medios evitar que sea condenado.

El abogado Dupré, hombre inteligente e imparcial, aconseja el único medio favorable: una coartada. Es preciso hacer que la pura Pamèla preste una decla­ración falsa ante el tribunal; sólo su declara­ción de haber pasado una noche en com­pañía de Jules podrá, salvarle.

La familia Rousseau promete el oro y el moro a la joven; ella se ofende por el procedimiento, tan sólo su amor le hará pasar por alto todo deshonor, y el día del juicio declara ante el tribunal que Jules es su amante.

Éste se salva. Los parientes olvidan sus promesas; el abogado no quiere dejarles libres tan fácilmente. Pretende que el falso testimonio ha sido descubierto, que Pamèla ha sido encarcelada y que va a revelar los nombres de todos ellos.

De nuevo la emoción reina en casa de los Rousseau; finalmente con­sienten en dotar a Pamèla; la llegada in extremis de Jules, que se creía cómplice de sus parientes y que en realidad arde en amor por su libertadora, resuelve la intriga en un matrimonio.

Esta comedia olvidada, una de las cinco escritas por Balzac, tiene el acento justo y ligero de ciertas «Escenas de la vida de provincia». Escenas cortas, una acción rápida, algunas réplicas morda­ces: «Y la patria, Monseñor? — Oh, es bien poca cosa, después que se ha inventado la humanidad»; «Un abogado que se habla a sí mismo es como un pastelero que se come su propia mercancía».