Comedia de Manuel Bretón de los Herreros (1796-1873), en tres actos y en verso. Fue protagonizada por la gran Teodora Lamadrid, y transcurre en Madrid: el acto primero en casa de don Fructuoso, el segundo en el jardín de la de don Hipólito y el tercero en la de don Joaquín. Fructuoso, hermano de doña Manuela, ve con malos ojos los amores de ésta con don Joaquín, tipo botarate y embustero, que, a su vez, ronda a doña Tomasa y la indispone con su marido don Hipólito. Hay una Amparo, mujer del pueblo que se disfraza de señorona venida a menos, que también tiene que ver con el Joaquín trapacero. Por fin, entre dimes y diretes, todo se aclara, los esposos recuperan su paz apenas alterada — pues ambos se aman y se defienden del asedio donjuanesco —, Manuela se queda sin novio, y Amparo sin amante, pues don Joaquín huye de responsabilidades, desapareciendo.
C. Conde

