Comedia-vaudeville en tres actos y cuatro cuadros de Henri Meilhac (1831-1897) y Albert Millaud (1836-1892), estrenada en París, en 1883, con música de Florimond Rongé Hervé (1825-1892). Nitouche, una educanda cuyos padres llevaron a un convento con el fin de prepararla para el matrimonio, es un modelo de candor y modestia. Tanto es así, que antes de abandonar el convento desea asistir a la representación de una opereta compuesta por el organista Celestino, que él hace estrenar bajo el nombre de Floridor. Con tal motivo tiene ocasión la muchacha de acudir al teatro, donde una actriz ha caído enferma; y como Nitouche conoce la opereta de memoria, es encargada de sustituir a la actriz. Lo hace con gran éxito, después de lo cual, por complicadas circunstancias, disfrazada de soldado, toma parte en una cena celebrada por dragones, se embriaga con champaña, abofetea a un comandante y retorna felizmente al convento para terminar como esposa de su prometido. La obra, que fue escrita para la actriz Judie, consiguió un éxito extraordinario, sobre todo gracias a la airosa música de Hervé. Fue traducida a diversos idiomas llevada a la pantalla, interpretándola Lilian Gys. La figurilla de la ingenua de Nitouche actuando bajo los efectos del champaña se ha convertido en proverbial, como delicioso símbolo del candor aliado con la malicia.
M. Ferrigni

