La Villana de la Sagra, Tirso de Molina

Comedia en tres actos, del dramaturgo español Tirso de Molina (pseudónimo de fray Gabriel Téllez, 1584?-1648). Apareció en la Parte tercera de sus comedias, impresa en Tortosa en 1634. A principios del siglo XVIII fue impresa por doña Teresa de Guzmán bajo el título Comedia sin fama: «La Villana de la Sagra», del maestro Tirso de Molina.

Hartzenbusch la publicó en Teatro escogido de Fray Ga­briel Téllez y en el tomo V de la «Biblioteca de Autores Españoles». En la actualidad ha sido editada por doña Blanca de los Ríos en el tomo II de Obras dramáticas completas de Tirso de Molina (Madrid, 1952). Según esta notable investigadora del teatro de Tirso de Molina, esta obra, que primitiva­mente se titulaba La discreta labradora, debió ser escrita hacia 1612. Según la edi­ción de Hartzenbusch exige doce mutaciones, y Blanca de los Ríos afirma que «más parece una película». En la obra hay indicios de un itinerario semejante al que debió seguir el ilustre dramaturgo de Galicia a Toledo, entre 1607 y 1612, y pertenece al ciclo que la in­vestigadora ha llamado «galaico-portugués». La protagonista de esta obra es Angélica, una bella labradora, a quien su padre quiere casar con un comendador para te­ner nietos caballeros. La obra, en sus situa­ciones y episodios, engarza hábilmente temas populares, procedimiento que es caracterís­tico del teatro de Tirso.

La analogía con el auto El colmenero divino ha dado pie a doña Blanca de los Ríos para suponer que ambas obras fueron concebidas y escritas paralelamente, y ha llegado a afirmar que si una es una alegoría del amor divino, La villana de la Sagra lo es del amor humano. La obra está llena de escenas rurales, re­sueltas con la gracia propia de Tirso, y toda ella es un canto a la Sagra de Toledo, la tierra amada por Tirso, y una elegía a los valles de Galicia, de donde volvía Tirso al escribir esta comedia.