La Pequeña Ciudad, Louis-Benoît Picard

[La pètite ville]. Comedia en cuatro actos, de Louis-Benoît Picard (1769-1828), representada en 1801. Una famosa paráfrasis de Los caracteres (v.) de La Bruyère, sobre la paz aparente de las pequeñas ciudades, da motivo al autor para la comedia.

Desroches, enamorado de la se­ñora Belmont, creyéndola infiel, para olvi­darla se propone abandonar París junto con su amigo Delille. Pero un accidente le obli­ga a interrumpir el viaje y a detenerse en una pequeña ciudad de provincias. El as­pecto tranquilo del lugar es tan del agrado de Desroches que decide establecerse en él. La noticia de la llegada de los dos pari­sienses se propaga por la ciudad y provoca gran conmoción en círculos y salones. La señora Guibert, dama importante con dos hijas casaderas, invita reiteradamente a los dos jóvenes a que se instalen en su casa. Pero, entreviendo el peligro, Desroches y su amigo hallan manera de hacer saber a la señora que ambos son casados, con lo que la invitación queda en el aire. Se presenta entonces la señora De Sonneville, tipo goldoniano de viudita de pequeña ciudad, para ofrecer a los forasteros su palacio.

Pero ambos amigos deben abandonar pronto tan acogedora morada, porque la señora tiene un celoso enamorado que desafía a Desro­ches. El fondo de la acción está animado por numerosos y extraños tipos provincia­nos, retratados con pocos y seguros rasgos; abundan los equívocos, los contratiempos y los chismes. Cuando llega la señora de Belmont para reconquistar a su fugitivo enamorado, Desroches se siente muy feliz de poder dejar rápidamente la pequeña ciu­dad, en la que había soñado vivir para siempre. La comedia tiene discreto garbo, malicia bastante para captar las ridiculeces cotidianas, y sincera verdad, aunque carica­turizada en las figuras; modestas y seguras cualidades que le han procurado un largo éxito.

G. Alloisio