La Criada Dueña, Jacopo Angelo Nelli

[La serva padrona]. Comedia de Jacopo Angelo Nelli (1673- 1767), publicada en 1731, aunque representada anteriormente. Es una de las más co­nocidas de este autor, que trató de poner cierto orden entre los temas de la comedia del arte, haciendo más coherentes sus per­sonajes, a imitación de Moliere. La criada Pasquina consigue engatusar a su anciano amo Arnolfo, dominando en su casa. Cleante, enamorado de Jacinta, hija de Arnolfo, Flaminio, otro hijo de Arnolfo, y su mujer Berenice, ayudados por el avispado Dragoncello, consiguen sorprender a Pasquina mientras se apodera de la plata de la casa y desenmascararla. El argumento y los per­sonajes proceden directamente de la come­dia del arte, cuya vivacidad debilitan sin compensarlo con una mayor profundidad de sus valores humanos.

U. Déttore

*   La música contemporánea no podía dejarse escapar el tema de esta comedia, tan malicioso como gracioso. Y Giambattista Pergolesi (1710-1736) sacó de él una inspi­ración perfectamente genuina, aislando los momentos más exquisitamente sentimentales e irónicos de la breve trama. La ópera de Pergolesi, escrita según libreto de Gennaro Maria Federico, como intermezzo alegre en dos actos para la ópera seria El prisionero soberbio, fue representada en el teatro San Bartolomeo, de Nápoles, en 1733. El inter­medio tuvo un gran éxito y fue represen­tado en París, en 1746, en la Comedie Italienne, y en la ópera en 1752. Levantó las famosas «querelles» de la crítica a favor y en contra de la música italiana, en las que participaron también J. J. Rousseau y Grimm. Traducida por fin al francés por el magistrado Baurans, La servante maitresse siguió durante largos años en el reper­torio de la Comédie Italienne.

Los persona­jes son dos: Serpina, tiple, y Uberto, bajo cómico, y, además, el criado Vespone, que no habla. La criada es lista: hace lo que le da la gana, y su amo no tiene valor para echarla; la quiere, y está enamorado de ella, pero no habla de boda. No se decide ni siquiera cuando ella se resigna (o simu­la resignarse) a partir. Se emociona, vacila, pero resiste. Sin embargo, cuando Serpina manda disfrazarse al criado de soldado y lo presenta como su novio, el anciano amo se pone celoso y Serpina alcanza su fin. La orquesta está formada por el quinteto de arcos, que muy a menudo se reduce a dos partes, y del clavicordio, con rara interven­ción de dos cuernos en notas sostenidas so­bre la tónica o la dominante y de dos trom­petas en el final. No hay, en la Criada dueña, páginas para señalar. Es una única joya de muchas facetas: una pequeña ópe­ra de más treinta páginas que basta para afirmar el genio italiano, un estilo y una escuela.

E. M. Dufflocq

*   El libreto de Federico fue musicado tam­bién por Giovanni Paisiello (1740-1816) du­rante su larga estancia en la corte rusa. La ópera bufa, también en dos actos y con pocas añadiduras, fue representada en San Petersburgo en 1781. La música de Paisie­llo acentúa el carácter irónico de la situa­ción, que queda definida más psicológica­mente que musicalmente y carece de la sugestividad de acentos de Pergolesi. Sin em­bargo, el aire de Serpina al principio del segundo acto tiene una gracia que lo sitúa entre las páginas más logradas del siglo dieciocho napolitano.