Comedia de costumbres de Serafín Álvarez Quintero (1871-1938) y su hermano Joaquín (1873-1944), estrenada en Barcelona (1925), siendo la actriz principal Pepita Díaz de Artigas. La obra (en tres actos) corresponde a la segunda época de los Quintero, en que se unen los ambientes madrileños a los andaluces. Así el primer acto transcurre en Madrid, mientras que el segundo y el tercero se sitúan en el jardín de la fonda de un pueblo andaluz. El asunto basado en la «boda de Quinita», frustrada por ausencia del novio, al principio, y realizada con Eugenio en el desenlace, viene a ser el motivo para la contraposición entre el mundo barullero y loco de gran ciudad, y el abierto al amor y a todos los sentimientos nobles, del campo español. Muestran aquí los autores su solera sevillana, su entusiasmo por su tierra y sus tipos, uniéndose estos motivos a un agridulce sabor semidramático, y que se resuelve de un modo feliz. Una amplia «bondad» (como señaló Azorín en su libro sobre los dos hermanos) da suavidad y gracia meridional al ambiente, al aire, a los claveles, a los cantares. Los Quintero en otro tema, diverso, de farsa (La prisa) ofrecieron el mismo contraste entre la agitación de la urbe y la serena tranquilidad de las tierras de su región. La comedia tuvo gran éxito, la protagonista es uno de los mejores caracteres de este teatro y el argumento ha sido llevado al cine.
A. Valbuena Prat

