Fantasio, Alfred de Musset

Comedia en dos actos del poeta francés Alfred de Musset (1810-1857), publicada en 1834, representada en París el 18 de agosto de 1866. El rey de Baviera, por razones de Estado, casa a su hija Elsbeth con el príncipe de Mantua. La prin­cesa está triste porque ha muerto el bufón de la corte, y porque sabe que su novio es necio y grosero. Entre un grupo de alegres jóvenes que se divierten en las fiestas de Munich, Fantasio (v.) es el más lleno de humor y de fantasía; estando borracho, concibe la idea de introducirse en la corte para sustituir al bufón muerto, se presenta a la princesa y le dirige la palabra con su espíritu agudo y audaz. El príncipe ha lle­gado y, para observar libremente a su novia, ha cambiado sus vestidos por los de su ayudante de campo, con el resultado de que el tal ayudante les parece a todos un imbécil. Fantasio, que ha descubierto una lágrima en los ojos de Elsbeth, le demues­tra que ha comprendido su pena y que siente por ella la más gentil compasión.

Con un anzuelo levanta la peluca del fin­gido príncipe: se arma un gran escándalo, que termina con el encarcelamiento del fin­gido bufón. Y como se ha sabido lo del disfraz del novio, el aya, vieja estrambóti­ca, cree que el novio es el nuevo bufón, y lleva a Elsbeth a verlo, en la cárcel. Fantasio es solamente un alocado que se ha refugiado cerca del trono para huir de los acreedores, y así lo confiesa. Entretanto, el príncipe de Mantua se marcha indignado: ello dará lugar a la guerra, pero Elsbeth está salvada. Es ésta la más centelleante comedia de Musset, una graciosa fábula, animada por las ocurrencias, por el temperamento alocado y pensativo de Fantasio,- que recuerda a Hoffmann y a Jean Paul además de a Shakespeare; una constante sucesión de verdades, de ingenio, de poesía. Es inútil recordar una probable alusión a un hecho real tal como el matrimonio po­lítico de Luisa, hija de Luis Felipe, con Leopoldo I de Bélgica (1832), porque tanto la comedia como el héroe son extraordina­riamente afines con el espíritu del autor.

V. Lugli

No creo que haya un solo lector francés que pueda permanecer insensible a Fantasio o a Con el amor no se juega, porque, en realidad, en estas obras Musset ha unido mejor las dos tendencias de su carácter, que consisten en ser al mismo tiempo un hombre de espíritu del siglo XVIII y un romántico de 1830. (E. Jaloux)

*   De esta obra se extrajo una ópera, Fan­tasio, con música de Jacques Offenbach (1872).