[De dütsche Michel]. Comedia rural de Fritz Stavenhagen (1876-1906), publicada y representada en 1902. Está parcialmente escrita en dialecto mecklemburgués y aunque tenga algunos defectos de construcción, en conjunto está bien lograda. El título alude a la proverbial figura simbólica del pueblo alemán, «Der Deutsche Michel». La atmósfera, exteriormente naturalista, crea en cambio un mundo ideal y de ensueño.
La acción ocurre en 1852 en Mecklemburgo, cuando entre los aldeanos sobrevivían todavía los usos y costumbres feudales. El joven conde celebra el día de su mayoría de edad, rodeado por una multitud de amigos borrachínes y jugadores que se entregan a la crápula. El conde pierde muchísimo en el juego de naipes y no puede pagar sus deudas. Algunos amigos le aconsejan que pida a los aldeanos el pago anticipado de los impuestos de tres años. Cuando los aldeanos se enteran, se dirigen al castillo armados de azadas y fusiles, amenazando con sitiarlo. Pero el joven conde parece ya arrepentido de su locura. Poco antes había recogido un viejo mendigo moribundo y a su muerte lo hace enterrar cual si se tratase de él mismo, mientras por su parte permanece escondido. Los aldeanos, conmovidos por el inesperado fallecimiento de su conde, pagan en su memoria las sumas reclamadas. Vueltos de los espléndidos funerales, en la plaza mayor del pueblo ven un teatrillo ambulante donde se anuncia un drama: «La llegada del conde al Paraíso». El actor es el mismo conde, que todos creen muerto y que no reconocen. Todos admiran al actor que confiesa sus pecados a Dios, personificado por su criado, y al fin estallan grandes aplausos. Pero cuando el joven conde se da a conocer, los aldeanos quedan burlados y se alejan furibundos.
C. Gundolf

