El Juego de los Papeles, Luigi Pirandello

[Il giuoco delle parti]. Comedia en tres actos de Luigi Pirandello (1867-1936), estrenada en 1918. En esta comedia Leone Gala, prototipo pi­randelliano exterminador de convenciones sociales, representa el papel del león. En él la razón ha vencido al sentimiento, al amor y al honor; anda por el mundo con una máscara racionalista en su rostro. Su esposa Silia le engaña con Guido; sin em­bargo, Leone les deja que hagan lo que quieran, y los ve comportarse con penetran­te ironía y con filosófica superioridad. Silia no puede soportar esto; caprichosa, sensible y vivaz, odia a Leone y pide a Guido que le mate. Finalmente, de acuerdo con él, pone a Leone en la obligación de desafiar, en calidad de esposo, a un marqués por quien debe considerarse ofendido. Leone acepta, deja que los otros fijen todas las condiciones, las más graves, del encuentro; pero en el momento de batirse se niega a bajar al campo del honor. No es él quien debe ir, sino el amante de su mujer; a cada cual el papel que le pertenezca; es el aman­te quien debe defender sus razones, y el amante va a que le maten en duelo. Mani­pulado con la habilidad propia de la farsa, que convierte a los personajes en rígidas marionetas y los encierra míseramente en la ficción en que han estado tan deseosos de encerrarse.

También el Juego de los pa­peles muestra a sus personajes ignorantes e inquietos, además de lastimosamente ridícu­los. Sus rebeliones son ortodoxas o burgue­sas; se remiten siempre a un código; igno­rantes de toda vida moral que no esté limi­tada por una relación de convenciones (los «papeles» precisamente), las criaturas de esta comedia realizan puntualmente el juego a que se han condenado desde un principio; si en lo íntimo de su vida padecen, vistas por fuera sólo muestran su ridiculez. Comedia ejemplar, cuyos límites, impuestos por su tono de farsa, si bien son propios de toda comedia, se avienen a las convenciones de la comedia burguesa del siglo XIX en torno al triángulo del adulterio. [Traduc­ción castellana de José M. Monner Sans, con el título Cada cual a su juego. (Buenos Aires, 1944)].

C. Gundolf