Casina, Plauto

Cleóstrata ha recogido y criado a una niña abandonada, Casina (mujer del azar o de la suerte). Ya talludita y convertida en una hermosa muchacha, se la disputan su marido y su hijo. El uno quisiera verla casada con su administrador, el otro con su escudero: los dos, para poder disfrutar de sus favores sin complicaciones.

Cleóstrata propone un sorteo que favorece a su marido, pero no cede. Disfra­zado el escudero Calino con el vestido de boda de Casi­na, se las ingenia en modo que amo y administrador, en lugar de las anticipadas caricias, reciban una tunda de pa­los. En un brevísimo epílogo, el primer actor informa a los espectadores de que Casina, tras ser descubierta de condición libre, se casará con el joven enamorado. La obra deriva de la comedia Los que tientan la suerte de Difilo.