Casa de muñecas, H. Ibsen

Drama en 3 actos

Para curar a su marido, el abogado Helmer, Nora contrajo secretamente en el pasado un préstamo con un tal Krogstad, falsificando para ello la firma de su padre. Durante años ha trabajado para pagar la deuda sin lo­grar saldarla. Todo parece resolverse con el ascenso a di­rector de banco de su marido. Sin embargo, en el mismo banco trabaja como empleado Krogstad, el cual comien­za a chantajear a Nora con el propósito de obtener un as­censo.

Cuando el marido, que por el contrario habría querido despedirlo por otros motivos, se entera de todo, se preocupa únicamente por su buen nombre y la repren­de ásperamente. Nora reacciona con indiferencia. Tam­poco vuelve a acercar a ambos esposos el hecho de que Krogstad desista de su chantaje. La mezquindad del ma­rido convence a Nora para alejarse definitivamente, abandonando asimismo a sus hijos.