Ay del Mentiroso, Franz Grillparzer

[Weh dem, der lügt]. Esta única comedia, en cinco actos, del poeta austríaco Franz Grillparzer (1791- 1872), representada por vez primera en 1838, es la dramatización de una anécdota medieval sacada de la Historia de los Fran­cos (v.) de San Gregorio de Tours. En los tiempos en que el Cristianismo era intro­ducido en los países del Rhin, el sobrino del Obispo Gregorio de Chálons se halla, como rehén, en manos del conde Kattwald, un jefe pagano de Rheingau. León, un fiel pin­che del obispo, se encarga de liberar al pri­sionero y, después de prometer a su amo que no mentirá nunca para alcanzar su fin, se hace vender a Kattwald en calidad de cocinero. Por su carácter sincero, alegre y atrevido gusta en seguida a Edrita, la hija del conde, que al día siguiente de la llega­da de León, ha de casarse con un noble pagano, el «tonto Gatomir». León, para mantener su promesa, actúa con la máxima sinceridad, diciendo a sus burdos amos la verdad con tal descaro, que nadie le cree. Después de inducir a la fuga al presumido y viciado Atalo, huye con él y con Edrita que los ha ayudado. Cuando ya han rebasa­do felizmente el Rhin, son alcanzados por sus perseguidores; pero, entretanto, Metz, la cercana plaza fuerte de los paganos, ha sido ocupada por los francos cristianos. Así se ven liberados; el obispo encuentra a su sobrino que sale de la aventura com­pletamente transformado; León casa con Edrita, que se hace cristiana. En León, el personaje principal, el poeta ha dibujado una figura llena de espíritu humorístico y de atrevimiento: juega con la verdad y, a través de este juego, llega a la absoluta sinceridad y a la confianza en Dios. En con­junto la obra carece de unidad, pero resulta animada por un fresco y delicado humo­rismo; y por la profundidad del argumento, la nobleza de los versos, el desarrollo fan­tástico y fabuloso, ocupa un lugar propio en el teatro alemán.

A. Feldestein