Maravillosa Historia de Bogs el Relojero, Joseph Görres y Clemens Brentano

[Wunderbare Geschichte von Bogs dem Uhrmacher]. Sátira de Joseph Görres (1776-1848) y Clemens Brentano (1778-1842), publicada en 1807.

Por senten­cia inapelable del Destino, el Hombre ha sido condenado a desalojar el mundo, que es concedido establemente en alquiler al bien nacido y honrado señor Ciudadano; y el Árbol de la Vida, que abriga con sus ramas a los últimos herederos del Hombre, sabios, profetas, filósofos, poetas y artistas, servirá, de ahora en adelante, de blanco a los miembros de la Sociedad de Tiro al Blanco, la cual, al publicar su decreto, in­vita a todos cuantos por ventura se sienten todavía hombres, a renegar solemnemente sus principios, si quieren ser tolerados en las nuevas instituciones civiles del país y del Estado. Leída la notificación, el buen relojero Bogs se apresura también él a pre­sentar su solicitud para ser inscrito en la benemérita sociedad. En la instancia expone su caso. Descendiente de una familia que ha renunciado hace siglos a una vida humana, ha aprendido desde su primera in­fancia a engranarse perfectamente en el complicado mecanismo de la vida moderna, y siempre ha atacado las extravagancias ro­mánticas de los que quisieron imprimir al tiempo el sello de la eternidad.

Con todo, para ser sincero, Bogs debe confesar que todavía no ha logrado vencer una innata predilección por la música sacra, mientras que, por el contrario, odia y aborrece la música profana. Los bondadosos tiradores, puestos en sospechas por esta confesión, antes de admitirle en su sociedad, le im­ponen dos pruebas: la audición de un con­cierto, y un cuidadoso reconocimiento mé­dico. Las fantasías musicales de Bogs, que son cándidamente descritas por él mismo en una particularizada relación, y en la introspección de su cráneo efectuada por tres ilustres hombres de ciencia, secuaces de la novísima filosofía de la naturaleza, confirman plenamente las sospechas de los vigilantes protectores del orden. En el ce­rebro del desgraciado relojero anidan en todo momento los más extraños monstruos románticos y los médicos han hecho un descubrimiento que les causa todavía más perplejidad. Bogs ocultaba un segundo ros­tro, bajo su abundante cabellera, la cual se divertía en mofarse de la primera. De los dos Bogs, el primero mostraba ser de temperamento sanguíneo, el segundo de temperamento colérico.

En un momento dado, el más valiente de los tres hombres de ciencia se introduce, por la cavidad na­sal del paciente, en el interior de su ce­rebro, para explorar sus más ocultos mean­dros, y a Bogs, lleno de cólera, le da un tremendo acceso de furor. Desprendiéndo­se de un tirón de su compañero, se da a la fuga y en un abrir y cerrar de ojos des­aparece. En vista de esto, la Sociedad de Tiro al Blanco decide acoger a la mitad de la persona partida del relojero, pero con la condición de que renuncie para siempre a toda veleidad romántica.

La ex­traña historia es obra común de los dos escritores renanos, que se encontraban en Heidelberg en el otoño de 1806, y renovada en el fervor de su común credo romántico su amistad, que databa de sus años de ado­lescencia, idearon juntos y compusieron aquel libro en poquísimo tiempo. Se pu­blicó anónimo al principio del año siguien­te. El nombre del protagonista está forma­do por las letras iniciales y finales de los nombres Görres y Brentano. Cuál haya sido la parte de uno y otro en la composición de la obra, no es fácil de establecer, ni aun después que en 1926 fueron descubier­tos dos fragmentos de mano de Görres, en parte muy diferentes del texto impreso. De todas maneras parece seguro que’ las fantasías musicales del relojero deben atri­buirse a Brentano, ya por los notables pun­tos de contacto que presentan con la octava de las Romanzas del Rosario (v.), ya porque el episodio central de Klarin y Klarinette, que se repite después variado en las estrofas poéticas, alude evidentemente a la muerte y ión poética de Sophie Mereau, esposa del poeta. En cambio, pue­den adscribirse a Görres el «visum repertum» de los medios y la gran visión cosmogonicoapocalíptica del segundo fragmen­to, que fue después omitida en la redacción definitiva.

El clasicista Johann Heinrich Voss, colega de Görres en la universidad de Heidelberg, se sintió ofendido por la. pun­zante sátira antirracionalista y antifilistea y reaccionó violentamente. Se originó de ello áspera polémica en la cual participaron con acritud creciente los fieles de Voss por una parte, y los amigos de Görres por otra, llevando la discusión del cam­po literario al religioso. Pero la sátira de Bogs no tenía en realidad carácter per­sonal. En casa de los dos jóvenes renanos, renovando las saturnales románticas del «Athenäum» (v.), dieron rienda suelta a su travieso humor, tendiendo a atacar con juguetona ironía los aspectos más diversos de la vida y del espíritu contemporáneo, de los cuales ellos comprendían la limi­tación y la insuficiencia. Escrita con brío, la obrita de los dos animosos compañeros, por otra parte, bien puede considerarse, si se mira a su fondo serio y si se la pone en relación con los escritos contemporáneos de Görres, Glauben und Wissen y Wachstum der Historie, y con las Romanzas del Ro­sario de Brentano, cuya primera idea se remonta a aquellos mismos años, como el primer encaminamiento hacia aquel orden de pensamiento y de vida, que conducirá después a los escritores al programa de una restauración católica del mundo moderno.

C. Grünanger