El Castillo de Indolencia, James Thomson

[The Cdstle of Indolence]. Poema breve inglés de James Thomson (1700-1748), publicado en el año 1748. El mago Indolencia ha cons­truido un castillo en el que atrae a los can­sados peregrinos de la vida. En la resi­dencia encantada, ellos, impelidos por el torpor que les invade, se abandonan a una existencia de ocio, amenizada con suaves paisajes amenos y sonidos agradables. El primer canto del poema describe el interior del castillo, la vida que en él se lleva y sus huéspedes. Entre éstos se pueden reconocer, aun a través de un ligero velo caricaturesco, varias personas reales de la época y el mis­mo poeta. A la larga, esta vida acaba, sin embargo, por disgustar a los peregrinos; pero cuando quieren poner fin a su resi­dencia, son presos y encerrados en un to­rreón. En el segundo canto los reclusos anhelan la liberación, pero sería vano su deseo si no llegase el Caballero de las Ar­mas y de la Industria que derrota al mago y destruye el castillo. La obra es poética­mente superior a las Estaciones (v.), pese a ser desigual. Thomson expresa su tenden­cia íntima hacia un epicureismo en el cual un bienaventurado «otium» permite sabo­rear libremente las cosas y las propias sen­saciones.

La estrofa spenseriana, sembrada por él de arcaísmos con un declarado inten­to de imitación al que no era extraña una recóndita vena parodística, está adaptada con mucha habilidad: su desarrollo amplio y musical es adecuado al temperamento de Thomson y al tema. En una época en que la poesía empleaba, en sus mayores representa­ciones, casi exclusivamente el «couplet», el poema thomsoniano ejerció una influencia benéfica, acostumbrando de nuevo al oído a formas métricas de melodía más continuada. El mejor es el primer canto que expresa sin­ceramente la sensibilidad del poeta. Pero el gusto de la época exigía una «moraleja» y Thomson dedicó el segundo canto a la derrota del mago, hacia quien, sin embargo, iban todas sus secretas simpatías, mientras en las armas y en la industria el poeta sólo creía en forma muy mediocre. En las Esta­ciones y en el Castillo de Indolencia radica la parte de la obra de Thomson artística­mente viva e importante por la influencia ejercida, habiendo el poeta devuelto a la naturaleza un lugar preeminente entre los temas de la poesía (cfr. en este poema la descripción del valle de la Indolencia: «Full in the passage of the vale, above, — A sable silent, solemn forest stood»), según una de las aspiraciones más profundas de la época.

S. Rosati