[Literalmente: Colección completa de la cámara en que se bebe el hielo]. Es preciso considerar a Liang K’i-chao (1869-1927), en la historia de la literatura china, como el iniciador de la literatura moderna, de la que Hu Shih (n. 1891) iba a ser, después de 1915, el principal representante. Y esta literatura nueva, gracias a la reforma operada por Liang K’i-chao, se desprende estilísticamente de las formas tradicionales de la escuela clásica y de la retórica.
En el Yin Ping agrupa el autor, en veinte volúmenes, todas sus obras menores (artículos variados), excluyendo sus obras científicas; el conjunto está profundamente señalado por la época y el ambiente en que vivió Liang K’i-chao. China comenzaba entonces a conocer una decadencia política y a ser oprimida por las potencias extranjeras. Resuelto a salvar el país, Liang K’i-chao preparó una reforma política, y en 1868 dio un golpe de estado que fracasó, lo que le obligó a abandonar China. Fue entonces, cuando se lanzó a la carrera de escritor y publicó en periódicos y revistas numerosos artículos dedicados a la reforma social y política. Sus obras tienen el tono de una polémica brillante y reflejan un ardiente entusiasmo patriótico. Esta tendencia combativa influyó poderosamente sobre la literatura china; pero es sobre todo por su estilo por lo que Liang K’i-chao se mostró como un innovador, y esto en cuanto que, formado en el clasicismo, abandona completamente los cánones tradicionales, y que su prosa acoge las palabras de la lengua hablada y de la lengua vulgar.
Cuando la escuela de los retóricos exigía una simetría en la forma y en la composición, él se permitió una frase amplificada y vivificada por un estilo animado y ágil. Esta forma fue imitada abundantemente por los jóvenes escritores, sobre todo en los primeros tiempos de la República china (1911).

