Wu T’ung Yü, Po Jên-fu

[La lluvia sobre el árbol Wu t’ung]. Tragedia china de Po Jên-fu (o Po-p’o), uno de los principales poetas teatrales de la escuela septentrional, nacido en 1226 bajo la dinastía mongol Yüan. El Wu T’ung Yü representa el trágico fin del amor del emperador Hsüan Tsung (713-755) de la dinastía T’ang (620-906) por Yang Kuei-fei («la noble esposa Yang»).

La tragedia se divide en un prólogo y cuatro actos: un joven tártaro, An-lou-Shan, hecho prisione­ro, ha de ser ejecutado, pero por indulto del emperador Hsüan Tsung es salvado. A Yang, noble esposa del emperador, le agrada el talento de aquel joven y lo adopta por hijo. Pero sus ministros no quieren que el tár­taro permanezca en la corte, y el empera­dor lo nombra general y lo envía a la fron­tera del Norte. Mientras el emperador des­cuida por amor de Yang los deberes del Estado y le jura fidelidad hasta la muerte, llega la noticia de que el tártaro An-lou- Shan se ha rebelado y con un gran ejército marcha contra la capital. El emperador de­cide abandonar la ciudad y refugiarse en la provincia interior de Szechwan. A medio camino, sin embargo, Chên Huan-li, gene­ral de la corte, declara al emperador que el ejército imperial no avanzará si no es pri­mero ajusticiado Yang Kuo-chung, hermano de su noble esposa Yang, porque él es la causa principal de la rebelión.

El emperador se ve obligado a ceder al requerimiento, pero el ejército, no pacificado todavía, pide además, por medio del general Chên, la con­dena de Yang Kuei-fei, porque aparta al emperador de los cuidados del gobierno. En vano el emperador intenta salvar a su ama­da; el general Chên insiste y amenaza con licenciar al ejército. La noble esposa Yang es llevada al lugar llamado Ma-kuei-po, donde será estrangulada por orden del em­perador. El ejército reanuda su marcha, pero el alma del emperador se queda en Ma- kuei-po para llorar a su-noble esposa. Des­pués de la paz, Hsüan Tsung regresa al pala­cio imperial, y al volver a ver los objetos usados por su noble esposa se abandona a una incurable melancolía.

La última escena canta los dolores del anciano emperador Hsüan Tsung cuando, en una noche de oto­ño, las gotas de agua cayendo sobre las ho­jas del árbol «Wu t’ung» [Sterculia platanifolia] descienden hasta su corazón, como las lágrimas que caen en su alma. La be­lleza particular de estos cantos reside espe­cialmente en la delicadeza minuciosa de la expresión. Los motivos de patético lirismo, propios de la escuela septentrional, hallan en esta obra una de sus más felices expre­siones.

S. Lokwang