Voluptuosidad, Charles-Augustin de Sainte-Beuve

[Volupté]. Es la única novela de Charles-Augustin de Sainte-Beuve (1804-1869), publicada en 1834. Se narra en ella la cerrada y meditabunda juventud de un héroe romántico, Amaury. Hermano es­piritual de René (v.), más famoso que él, Amaury (v.) es también bretón y crece en soledad en un viejo mundo de nobles cam­pesinos, enfrascado en sus estudios, incli­nado a profundos pensamientos religiosos.

Con todo, en la crisis de la adolescencia, fantaseos sensuales y amorosos invaden cada vez más su alma. Estamos en la época en que Napoleón Bonaparte se ha impuesto a la Francia de la Revolución con su golpe de Estado y se prepara a proclamarse empera­dor. El austero idealismo de que se ha nu­trido el joven Amaury le impulsa hacia el partido contrarrevolucionario; se haca íntimo amigo de un gran jefe realista de su país, el marqués de Couaén, y toma parte a su lado en una serie de complots contra el Primer Cónsul. Pero su actividad política no es más que un pretexto; en realidad pro­sigue durante todos aquellos años una serie de experiencias amorosas dolorosísimas y desconcertantes. Siendo todavía muchacho se enamoró de la joven heredera de una antigua familia vecina suya, Amelia, pero rehuyó el matrimonio. El amor de aquella inocente y sencilla jovencita, demasiado puro y natural, le pareció quitarle la posi­bilidad de aventuras más embriagadoras. Después encuentra la verdaderamente gran pasión de su vida, Madame de Couaén, esposa de su viejo amigo.

La joven señora, criatura nobilísima y dulce, le ama, pero con una pasión que su propio carácter y su profundo sentido del deber mantienen en el terreno de lo espiritual. El joven, aun sintiendo su hechizo, se rebela contra aque­lla limitación. Busca un desquite en la con­quista de una amiga de ella, Madame de R., pero le falla el tiro porque ésta adi­vina fácilmente en Amaury su verdadero propósito. Él, mientras tanto, hace años que lleva una vida doble: la compensación de , aquellos tormentos es el más vulgar y des­enfrenado libertinaje. En tal situación, el joven se convence de que será en adelante inhábil para la vida; su espíritu ha sido falseado por una mentirosa imagen de «voluptuosidad» que ha entrado en él desde su adolescencia; en su manera de consi­derar y sentir el amor hay innegablemente algo egoísta e impuro que le condena a situaciones sin salida o al vicio, y no ve ya otro camino sino la renuncia, ni otra salvación que el retorno al seno de la re­ligión.

Se hace, pues, sacerdote, asiste a los últimos instantes de la marquesa de Couaén, a quien él mismo confiesa, y parte finalmente para América, donde entrevemos para él una luminosa carrera de sacerdote. Esta novela, conducida con finura de aná­lisis digna de la pluma del gran crítico, no obtuvo entre sus contemporáneos el buen éxito esperado; hay en ella una íntima de­bilidad que la condena a figurar en el número de las grandes tentativas fracasadas. El autor, quizás porque su tema era acaso demasiado doloroso aún para él, careció en el fondo de sinceridad y, por lo tanto, de clarividencia. En realidad aquel joven es arrastrado a la desesperación por su fracaso con las mujeres a quienes desea; pero el autor parece no quererlo confesar. Y aquella derrota depende no ya del mal de la «voluptuosidad», sino de una especie de timidez egoísta, por la cual el protago­nista no se abandona nunca en cuerpo y alma a su pasión, sino que se mantiene por instinto en una posición ambigua, en que él imagina que es siempre posible retro­ceder: no quiere comprometerse.

Esta fue, por otra parte, la verdadera razón de los fracasos de Sainte-Beuve tanto en su vida como en la literatura creadora; una ca­racterística de su naturaleza que le pre-disponía, en cambio, admirablemente para ejercer la crítica. Pero Sainte-Beuve no supo o no quiso confesarse en su novela. En cambio hablará de sí, con mayor since­ridad, mucho más tarde, en ciertas fugaces confesiones de crítico.

M. Bonfantini

Hasta hoy Voluptuosidad queda, en mi opinión, precisamente como su única obra maestra indiscutible. (Du Bos)