Sonetos de Milton

[Sonnets]. Estas 24 composiciones del gran poeta inglés John Milton (1608-1674) fueron escritas entre 1642 y 1658, publicadas entre 1645 y 1673, y al­gunas de ellas postumas en 1694. En el gru­po de los cinco sonetos italianos y en el «Ruiseñor» es evidente la imitación de Pe­trarca y la influencia de la poesía rena­centista italiana; en los demás hay un cam­bio de tono y una más robusta inspiración poética e ideal. En la estructura el esquema italiano es siempre evidente, y demuestra que Milton fue un atento lector de las no­vedades introducidas por Della Casa en el soneto de imitación petrarquesca. Los so­netos en italiano fueron compuestos proba­blemente para alguna italiana que el poeta conoció en Inglaterra, y pertenecen al pe­ríodo juvenil, como demuestra su inexpe­riencia de la lengua italiana; por esto su composición se remontaría a los años an­teriores a 1638. Otros sonetos están dirigi­dos a amigos; en uno evoca a su difunta segunda mujer, que se le apareció en sue­ños «toda vestida de blanco, pura como su pensamiento»; en otro, muy bello, Milton deplora su ceguera.

También es vigoroso el soneto en que el poeta, que era secretario diplomático de Cromwell, protesta por la matanza de los valdenses realizada por las tropas del duque de Saboya Carlos Emanuel II en 1655. En el soneto al amigo y célebre músico Lawes recuerda en dulces versos el encuentro de Dante y Casella en­tre las almas del Purgatorio; otros, que ex­presan tiernos y nobles sentimientos, están dirigidos a Fairfax, Cromwell, Vane, y en uno, dirigido a Lawrence, el poeta exalta la felicidad que le inspiran la primavera, la belleza y la «poesía toscana», es decir ita­liana. En el más célebre, «A un ruiseñor» [«To a Nightingale»] el poeta se dirige a un ruiseñor que canta en una rama florida en espera de la primavera y con sus agu­das notas alegra la naturaleza y los aman­tes, para los que es de buen agüero oír su canto y no así el del cuco. El poeta desesperado, que nunpa se alegró por la llegada de la primavera, confía en que el ruiseñor, en el que se unen la poesía y el amor, le despierte de nuevo al arte y la vida. Los Sonetos ocupan un sitio importan­te en la obra de Milton por la variedad y multiplicidad de los elementos que los componen. Ejercieron una. notable influen­cia sobre la poesía inglesa posterior y sir­vieron de particular inspiración para William Wordsworth.

E. Allodoli

La característica más notable de la poe­sía de Milton es lo alejado de las asocia­ciones en virtud de las cuales actúa sobre el lector. Su efecto no deriva tanto de lo que expresa como de lo que sugiere; no tanto de las ideas que directamente comu­nica, como de otras ideas que a ésas se juntan. (Macaulay)