Sobre los Abismos, Adam Asnyk

[Nad Glebiami]. Ciclo de sonetos del poeta polaco Adam Asnyk (1838-1897), publicados entre 1883 y 1893. El autor, uno de los principales ex­ponentes del positivismo polaco, recoge en estos sonetos, cincelados con finísimo arte, todo su credo filosófico. Pero a las ideas abstractas, la epistemología, la metafísica y la ética, sabe darles forma poética, inclu­yendo en las descripciones de la naturaleza efectos de gran intensidad. Después de con­siderar las limitadas posibilidades del inte­lecto humano, que, ilusionado con las per­cepciones sensibles, nunca llega sin em­bargo a descubrir los orígenes de las cosas (I a VII), el poeta examina profundamente los problemas de la metafísica. «El espíritu del Universo» vela sobre lo creado, y teje con su existencia el hilo de los futuros seres creados. Sólo en el «contenido» cons­ciente del mundo puede hallarse la inmor­talidad. Todo pasa, pero el pasado trans­formado nutrirá a otras generaciones, que serán responsables de un tesoro espiritual común.

El hombre, en esta solidaridad, ha­llará su fuerza, y, consciente de que la muerte no es sino el paso a una vida más perfecta, tratará de cumplir su misión. Des­pués de estas reflexiones metafísicas (VII a XXVI) Asnyk se vuelve a la época con­temporánea, en cuya decadencia espiritual espera ver germinar nuevos valores. Res­tringiendo sus consideraciones, se ocupa de la nación polaca, que vivirá en tanto que en el pueblo viva el ideal de la libertad, dignidad y valor, y cuyo resurgimiento deberá llevar el sello de un nuevo espíritu de actualidad. El positivismo de Asnyk, como puede verse, se diferencia mucho del de la orientación general europea con la que tiene bien poco de común; en la base de su credo se hallan en efecto un escep­ticismo epistemológico, una metafísica pu­ramente espiritualista, la certidumbre de una responsabilidad colectiva y de una evo­lución moral. Junto al destacado intelectualismo y a la moderación en la forma, pro­pios de la época positivista, Asnyk tiene acentos nacionalistas y espiritualistas que le colocan junto a los románticos. Roman­ticismo que se revela también en la versifi­cación, en el modo de componer las imá­genes y las metáforas, en el ritmo estudiado y perfecto, que revelan en él al discípulo del gran romántico polaco Slowacki.

W. De Andreis