Sobre el Océano, Edmondo De Amicis

[Sull´Oceano]. Obra de Edmondo De Amicis (1846-1908), publi­cada en 1889. Contiene la descripción de un viaje que duró veintidós días, a bordo del buque «Galileo», realizado en 1884, des­de Génova a Montevideo, la capital de Uruguay, y que acaba con el embarque en este puerto en el buque que llevará a De Amicis, a través del río de la Plata, a Buenos Aires. El libro se dedica principal­mente a celebrar la emigración italiana, te­naz y sufrida: «…miseria errante de mi país, pobre sangre arrancada de las arterias de mi patria, mis hijos desgarrados, mis hermanas sin pan… de vuestros sufrimien­tos, de la desconfianza con la que a las veces nos miráis, nosotros somos los cul­pables… Pensé en el último sueño de Faus­to: abrir una tierra nueva, y ver cómo flo­recen poblados sobre las huellas de un pueblo libre, trabajador y contento».

Libro triste, aunque para un espíritu agudo como De Amicis los diversos tipos que halló a bordo (y que constituyen una de las gale­rías más animadas de sus diversos relatos de viaje) ofrecen materia, abundante y de­leitable, de observación. Tampoco faltan esbozos de humorismo en los retratos de los emigrantes mismos, muchos de los cua­les se dirigen hacia el futuro con espíritu tranquilo. Pero la principal nota dominante de la obra la constituye la miseria, las preocupaciones de aquella pobre gente: a la que el escritor le da, más que la acos­tumbrada cordialidad y simpatía, un afecto de hermano que quisiera borrar el mal del mundo. Este sentimiento eleva las páginas de De Amicis de la anotación abocetada y descriptiva a una más amplia visión de la humanidad, como en los capítulos «El pe­queño Galileo» (el nacimiento de un niño a bordo y la ceremonia del bautizo) y «El muerto» (un viejo emigrante que fallece antes de poder encontrarse con su hijo en América). Tampoco faltan los momentos en que domina la observación de la natura­leza: es típica en este aspecto la descrip­ción de una tempestad sobre el océano. Por consiguiente, la obra debe colocarse — por mérito de estilo y por variedad e intensi­dad de acentos — entre las mejores de De Amicis.

G. Falco