[Salices]. Poemita en hexámetros latinos de Jacopo Sannazaro (1456?- 1530), probablemente compuesto poco antes de 1501. El poeta había sido huésped del conde Troyano I Cavaniglia (1477-1528), académico pontañiano, en la residencia hirpina de Montella.
El poema dedicado al amigo — que con él debía compartir pronto el destierro en Francia por su fidelidad al rey Federico de Nápoles — se inspira en los bellos sauces que a la orilla de un río acompañaban los paseos y las reflexiones de los dos nobilísimos espíritus y de otros familiares. En su conjunto es un delicado eco de un mundo humanista, hecho dé mitos y de antiguas edades, evocadas con un nostálgico deseo de paz. La fábula de los sátiros y de los faunos que un día perseguían en las márgenes del río Sarno a las ninfas de aquellos maravillosos lugares, y las persuadían a danzar sobre la hierba, se desarrolla con una cadencia de mito de la edad de oro; demasiado soñadora es la bienaventuranza pánica de aquel mundo; un día sátiros y faunos se revelan — con la turbación que les produce la gracia de las divinas muchachas — como procaces, terrestres y violentos.
El dios del río y las ninfas del Sarno tratan de salvar a las infelices, ofreciéndoles como recurso extremo sus cerúleas aguas; entonces se transmutan, a la llamada desesperada, en sauces, y, al huir los malignos dioses silvestres, todavía inclinan sus brazos hacia la límpida corriente. Por eso alienta en el lugar — merced a la gentil evocación de los poetas y de los amantes de la belleza — la antigua fascinación de las gracias de la naturaleza.
C. Cordié

