Rosalinda, Thomas Lodge

[Rosalynde]. Novela pasto­ril del inglés Thomas Lodge (15589-1625), publicada en 1590. Es una historia de odios y amores con final feliz. El primer odio es el del hijo mayor de Juan de Bordeaux, Sa- ladino, el cual, descontento por la parte de herencia que le ha dejado su padre, se apo­dera de la de sus dos hermanos, Fernandino, estudiante en París, y Rosader; descui­da la educación de este último y decide hacerlo perecer en un torneo de lucha con un campeón.

Pero Rosader consigue matar al campeón durante el torneo que se des­arrolla en la corte del usurpador del reino de Francia. No sólo esto, sino que el ven­cedor en aquella circunstancia se enamora de la sobrina del usurpador Turrismundo, Rosalinda, la cual, con su prima Alinda, asistía al torneo. Saladino no consigue tam­poco su propósito en su segunda tentativa de suprimir a su hermano haciéndolo ence­rrar en una cárcel, porque el criado de éste, Adam Spencer, lo libera y huye con él al bosque de las Ardennes. Allí, después de muchas peripecias, siervo y señor encuen­tran al rey desterrado, Gerismundo, que está muy contento por poder acudir en ayuda del hijo de su antiguo amigo Juan de Bor­deaux. En el mismo bosque van a refugiarse y hacer vida pastoril Rosalinda, disfra­zada de paje con el nombre, de Ganimedes, y su prima Alinda, que no ha querido dejar partir sola a Rosalinda, expulsada de la corte del usurpador. Los versos en honor de Rosalinda, que el fingido Ganimedes lee clavados en los árboles, la ponen en ca­mino de seguir las huellas de Rosader y, cuando lo encuentra, se divierte dándole lec­ciones de galantería. Finalmente llega al bosque también Saladino, expulsado a su vez por el usurpador.

Rosader, devolvien­do bien por mal, lo libera de un león que estaba a punto de matarlo y lo induce al arrepentimiento. Los dos hermanos, recon­ciliados, consiguen liberar de los bandidos a Ganimedes y Alinda, y esta última se enamora de Saladino, su liberador. La no­vela termina con los esponsales de las pa­rejas de enamorados, con la victoria de las armas de Fernandino, que se había levan­tado con los nobles contra el usurpador Turrismundo, y con la subida al trono del rey que había sido desterrado. La intriga de esta narración sirvió de inspiración a Shakespeare para su comedia Como gustéis (v.). En estas dos obras (desde luego, de valor artístico muy diverso) se revela el contraste entre la vida de corte, artificial y, por lo tanto, incitadora a todo delito, y la vida de la naturaleza, siguiendo la cual fructifican los más nobles sentimientos, in­cluso el perdón del propio enemigo; tema que en la literatura del siglo XVI halló su expresión ya en los poemas caballerescos, ya en el drama o en la novela. Todos los odios y los amores que se encuentran en medio de las bellezas y los peligros del bosque de las Ardennes no sólo se armo­nizan al final, sino que además hallan ca­mino para el restablecimiento de la justicia violada.

A. Castelli