Romola, George Eliot

Novela inglesa de George Eliot (Mary Ann Evans, 1819-1880), publicada en 1863. En 1860-61, la autora residió en Flo­rencia para estudiar el color local con vis­tas a su novela, que se desarrolla en la ciudad del Arno a fines del siglo XV, entre las luchas de los Palleschi y los Piagnoni y el advenimiento y la caída de Savona- rola, con personajes históricos estudiados en las fuentes, como Carlos VIII, Maquiavelo y Savonarola.

En este marco asistimos a las pruebas y a la progresiva purificación de Romola, hija de un viejo humanista ciego. Ella y su padre conocen a un joven griego, colmado de dotes, llamado Tito Me- lema, cuya propensión a los placeres le hace incurrir en continuos fallos. El joven llegó a Florencia para vender unos objetos valiosos que le había confiado su protector y padre adoptivo, Baltasar, ahora cautivo de los turcos, y con el producto de la venta debe rescatar al prisionero.

Pero el apuesto joven, lleno de gracia y de cultura, no acierta a resistir la tentación de la sun­tuosa vida florentina, trata de imaginarse absurda la misión que el deber le reclama, y después de esta primera maldad cae fa­talmente en la peor corrupción: con una falsa ceremonia nupcial engaña cruelmente a la campesina Tessa, mientras se casa con Romola y traiciona a la noble y generosa muchacha ocultándole su pasado; traiciona igualmente a sus compañeros de causa, y vende al extranjero los tesoros artísticos y las cartas que le confió su suegro moribun­do. Ello dura hasta que la diosa de la ven­ganza lo pone ante el viejo Baltasar, huido del cautiverio, y llegado a Florencia enlo­quecido por el dolor de sus tragedias. Tan pronto como ve a Baltasar, Tito afecta no conocerle: «Es un loco», dice. Enfurecido por el deseo de venganza, Baltasar mata a Tito y huye de Florencia. Romola, cuyo amor hacia su esposo se ha convertido en desprecio, y cuya fe en Savonarola se ha disipado al acabar la alta misión profética del monje, queda completamente sola y desesperada, hasta que descubre en la ab­negación y el propio sacrificio su razón de ser, retirándose del mundo y dedicándose enteramente a la educación de su hijito Lillo.

La novela, que traslada los asun­tos y los problemas morales del romántico e idealista siglo XIX a un ambiente remoto, no bien comprendido por George Eliot, aun­que fatigosamente estudiado, se considera por lo general como poco lograda. [Tra­ducción española con el título Rómula (Bar­celona, 1928).

M. Praz