Relato de un Desconocido, Antón Chejov

[Razskas neznakomca]. Largo cuento de Antón Chejov (Antón Paulovic Cechov, 1860-1904), publicado en 1893, que nos muestra una de esas vidas inútiles tan caras al autor.

El narrador es un noble minado por la tisis, un subversivo que, por orden de sus jefes, sirve como camarero en casa de un tal Orlov, hijo del jefe de la policía. Al cabo de algún tiempo, también Zinalde Federovna, amante de Orlov, viene a vivir con éste. El «desconocido» se enamora de Zinalde, la cual, abandonada por Orlov, se decide a partir con él para el extranjero; pero al poco tiempo, desconsolada, se envenena. Antes de partir, el «desconocido» escribe a su amo todo el mal que piensa de él, «pero — termina la carta — ¿por qué nos­otros, tan apasionados, audaces y generosos, hacia los 30 o los 35 años, ya estamos en plena bancarrota? Uno se extingue a causa de la tuberculosis, otro se mata, otro busca el olvido en el vodka o en las cartas».

Y Or­lov contesta: «Sí, en efecto: nos hemos debi­litado, hemos cedido y estamos caídos… so­mos neurasténicos, amargados y descentra­dos, pero la culpa no es ni vuestra ni mía… existen para ello profundas razones biológi­cas. Seguramente, así es necesario que sea para las generaciones que vivirán después que nosotros. Y siendo así, ¿por qué inquietarse demasiado y escribir cartas desespe­radas?» El acuerdo a que llegan, sin quererlo los protagonistas y a pesar de su pro­pio creador, los dos antagonistas, constituye el motivo original de la narración. Chejov perseguía con su ligera y amarga sonrisa los defectos morales de su tiempo, pero en el fondo espera siempre en el mañana y está en él latente el presentimiento de la borrasca que poco después de su muerte debía trastornar a Rusia.

G. Kraisky