Libro de memorias de José Zorrilla (1817-1893), publicado a partir del año 1880. Los Recuerdos aparecieron anteriormente en forma de artículos periodísticos en «El Imparcial», gracias a la cordialidad de los señores Eduardo Gasset y Ortega Munilla, que proporcionaron así un ingreso regular al anciano poeta retirado.
Salió Zorrilla de su consigna («Vivir en el olvido y morir en paz con Dios»), acosado por la indigencia. Así sus páginas de prosa están sensiblemente llenas de referencias a favores, pensiones («La anulada de Los Lugares Píos») y benefactores. Los artículos, que comenzaron con una carta de agradecimiento al joven periodista y poeta José Velarde, contienen una larga serie de recuerdos literarios, sociales y personales, escritos en una prosa espaciada y meramente informativa. Zorrilla se manifiesta hombre sincero, alejado ya de vanidades y no muy seguro de la categoría de su obra.
La vida artística de Zorrilla se inicia con sus irregulares y románticos estudios en el Real Seminario de Nobles, dirigido por los jesuítas, y en las Universidades de Toledo y Valladolid; con la lectura de W. Scott, F. Cooper y Chateaubriand… Después viene la época de juveniles aspiraciones, coronada por la epifanía del poeta en el entierro de Larra (febrero de 1837). Las fidedignas y abundantes noticias referentes a los momentos estelares de aquella su literatura tan popular (Don Juan Tenorio, El Zapatero y el Rey, v.) constituyen el exclusivo valor de los recuerdos del poeta, que se sabía vetusto monumento del tiempo decimonónico.
R. Jordana

