Psique, Pierre Louys

[Psyché]. Novela sin terminar de Pierre Louys (1870-1925), publicada en 1927. Fsyché Vannetty, joven señora de veinticua­tro años, un día de primavera encuentra a un joven amigo suyo, Aimery Jouvelle, el cual inesperadamente le pide que parta con él aquella misma noche; se irán a Bretaña, para pasar allí una semana.

Psyché se niega a ello, pero al llegar a casa ya se siente menos segura de sí y comienza a pesarle su vida sin amor. Por consejo de su director espiritual, el abate Tholozan, decide partir, sola, para Italia; pero al llegar el momento convenido, ella está en el tren que va a Bretaña, entre los brazos de Aimery. Este último ha dejado en París a su amante oficial, la india Aracoeli, la cual, con rara inteligencia, consiente en la infidelidad de su amado, pues sabe que éste, en el fondo, no ama sino a ella. Los enamorados llegan a Sainte-Anne des Bois, donde está el cas­tillo de Aimery, en pleno bosque. Allí el idilio alcanza su plenitud, y el amor de .Aimery, después de las primeras embriagueces de la posesión, comienza a colorearse de sensualidad.

En Psyché, en cambio, la sensualidad despertada hace nacer la pa­sión. Una noche la joven, al entrar en el estudio de su amante, descubre en su bufete unos versos escritos para ella, y por el tono de ellos le parece comprender que Aimery comienza a estar cansado de su amor. El manuscrito se interrumpe aquí. Claude Farrére (del cual se ha puesto a continuación de Psyché en las ediciones francesas un Fin de Psyché) sostiene que Louys le leyó por el año 1913 la obra entera, que comprendía el retorno de Aimery a la astuta Aracoeli, y un final de la novela: Psyché vuelve a Sainte-Anne des Bois y se duerme sola en la estancia de sus lejanos amores, mientras afuera va cayendo la nieve. Según Farrére, la obra es simbólica: Aimery, entre Psyché y Aracoeli, vendría a ser el hombre amante entre el ensueño y la vida.

Con mayor seguridad se puede decir que esta novela, muy alejada del ambiente grie­go, alejandrino o siracusano, que tanto agradaba a Louys, se acerca, por la moder­nidad de su asunto, a La mujer y el pelele (v.) del mismo autor, pero se diferencia de esta novela por una atmósfera propia, insó­lita en Louys, de firme y melancólico encanto, de auténtico anhelo. [Trad. española bajo el título Psique. La mujer a quien mató el amor (Barcelona, 1929)].

G. G. Severi