Pronea, Melchiorre Cesarotti

Breve poema épico de Melchiorre Cesarotti (1730-1808), publicado en 1807. Pronea significa Mente del mundo, y Cesarotti quiso dar este título alusivo al poemita que él compuso en honor de Na­poleón, a quien lo ofreció tras llegar de Padua con una diputación de ciudadanos.

El poema, en verso libre, comienza con una especie de epístola dedicatoria en que el poeta se presenta con el arcádico nombre de Merón, y a la que sigue la visión alegó­rica en dos partes. En la primera, el tiempo asiste, desde lo alto de una roca, al desfile de los siglos, todos los cuales ceden el paso al que lleva escrito en la frente el nombre de Napoleón y en su estandarte el lema «paz y felicidad»; también comparece al final la Paz, y el pasaje que la describe es el más importante y eficaz del poema. En la segunda parte, sobre una pirámide esca­lonada están las Virtudes máximas rodeadas de las menores, con los vicios figurados por monstruos encadenados a sus pies. Final­mente, la Felicidad canta las alabanzas de la familia Bonaparte, y particularmente de Leticia, cuyo nacimiento, según Cesarotti, fue profetizado por unos versos de Virgilio.

Los genios que personifican las virtudes proclaman las alabanzas de Napoleón y lo justifican hasta de la acusación de haber hecho traición a las esperanzas de los libe­rales italianos. Completa el apoteosis Pro­nea, que, desde las cimas del Mont Blanc, impone al autor revelar sus simbólicas vi­siones, las cuales desaparecen en medio de un trueno que cierra el poema en nombre de Napoleón y despierta al poeta. La arti­ficiosa alegoría está escrita en un estilo estrictamente neoclásico y no puede tener otro valor sino el de documentar el servilismo literario de aquella época. Con motivo de la Pronea, Foscolo, indignado, lanzó contra Cesarotti un famoso epigrama, y se vio obligado a atenuar la ilimitada admiración que había alimentado y manifestado por el traductor de Ossián (v. Poesía ossiànica).

S. Spellanzon