[Postuma]. Es la obra más famosa (también por el escándalo a que dio lugar) de Olindo Guerrini (1845-1916), quien en tal ocasión se presentó exclusivamente como editor, atribuyéndola — ficción que llegó a descubrirse sólo más tarde — a un joven muerto víctima de la tisis, llamado Lorenzo Stecchetti, según exigía el gusto literario del «tercer romanticismo».
Publicada en 1877, representó, todavía más que la obra carducciana de aquella época (v. Yambos y epodos e Intermezzo), la poesía naturalista típicamente boloñesa; junto con el Canto nuevo (v.), escrito varios años más tarde, parece la expresión más vigorosa y extrema del «verismo» poético de la segunda mitad del siglo XIX. Algunas pequeñas poesías de ese tono mantienen todavía hoy su popularidad («En el aire de la noche húmeda y blanda», «Un organillo suena en la calle»…) y, a pesar de la superficialidad de esta emoción, llegan a agradarnos, precisamente porque son dichas a flor del alma, sin pretensiones psicológicas.
G. Marzot

