Poesías, Robert Burns

[Poems, chiefly in the Scottish Dialect]. Colección de versos, principalmente, como dice su título inglés, en dialecto escocés, que Robert Burns (1759- 1796), el poeta campesino de Escocia, hizo imprimir en Kilmarnock en 1786, con la esperanza de obtener, de la venta de los seiscientos ejemplares de la edición, el dinero suficiente para irse a América. El éxito del libro fue tan inmediato y clamo­roso, que el poeta renunció definitivamente a la idea de ir a América, y se fue, en cambio, a Edimburgo, a preparar una nueva edición.

Este librito contiene poesías de gran calidad, como: «La santa Feria» [«The Holy Fair»], en la cual el poeta nos pre­senta unos pastores evangélicos que se alter­nan en el púlpito, mientras en la iglesia los viejos se adormilan y los jovenzuelos com­binan citas con las muchachas; «La vigilia de Todos los Santos» [«Halloween»], en que se describe la alegre velada de gente del pueblo que celebra la vigilia de todos los Santos con juegos y burlas placenteras, como lo quiere la tradición escocesa; «Discurso al diablo» [«Adress to the Deil»], en el cual el poeta asegura a Satanás que él posee un secreto por el que escapará de sus garras, a pesar de las pecaminosas francachelas a que a menudo se entrega; «La noche del sábado del campesino» [«The Cottar’s Saturday Night»], en la cual es ensalzada la religiosidad y sublime belleza, aun en la miseria de la vida rústica, y Burns proclama todo su ardiente amor por Escocia; «A un topo al desenterrarlo de su nido con el arado» [«To a Mouse, on turning her up in her nest with de plough»], poesía que expresa la más delicada simpa­tía por la pobre bestezuela, que huye asus­tada ante el hombre que le ha arruinado su refugio invernal.

El mismo sentimiento de exquisita comprensión de la naturaleza apa­rece también en la poesía «A una mar­garita de montaña, al desarraigarla con el arado» [«To a Mountain Daisy, on turning one down with the plough»], mientras se oculta bajo un finísimo humorismo en «A un piojo, al verlo sobre el som­brero de una señora en la iglesia» [«To a Louse, on seeing one on a lady’s bonnet at church»]. La espontaneidad de la inspi­ración, la naturalidad de los temas, la gra­cia de estas poesías, que Burns componía en los campos, en la iglesia, en la taberna, en cualquier sitio en donde acudiera a él el estro feliz, no tienen quizás paralelo en ninguna literatura de aquella época, y lo mismo sucede con la variedad de su inspiración, que va de la intensa ternura de algunas poesías amorosas a la áspera sátira religiosa o política de otras.

La segunda edición (1787) contiene algunas poesías nuevas, entre las cuales la feroz sátira «La muerte y el doctor Hornbook» [«Death and Doctor Hornbook»], en que un borracho encuentra de noche a la muerte, la cual le confía que el doctor Hornbook, quien se ha puesto a hacer de farmacéutico en el país, le hace una terrible competencia en mandar gente al otro mundo. En vida de Burns vieron la luz otras tres ediciones de su libro, entre ellas una (en 1793) con veinte nuevas poe­sías. Pero ninguna de éstas alcanza la per­fección de las primeras publicadas. [Trad. española parcial en la selección antológica de Robert Burns, en la colección Poesía en la mano, por Isabel Abelló y Tomás Lamarca (Barcelona, 1940)].

L. S. Filippi

En su dialecto, Burns halló los elementos que contuvieron suficientemente, durante mucho tiempo, su instinto revolucionario en una realidad poética que huele a vida campesina. (E. Cecchi)