Poesías Populares, Pasteles, Vasile Alecsandri

[Poezii populare, Pasteluri]. Poesías del escri­tor rumano Vasile Alecsandri (1821-1890), aparecidas en volumen, respectivamente, en 1866 y 1875. En las Poesías populares se reúnen varias composiciones de inspira­ción popular, «baladas» o «cántece batrá- nesti» [«cantos del tiempo antiguo»], «doine», «hore», que el poeta reviste de una forma perfecta, sin falsear en absoluto su espíritu, o bien poetizando sobre temas po­pulares.

Una de las baladas más típicas es «La ovejita» [«Miorita»], en la que una ovejita, sabiendo que dos perversos pasto­res quieren matar a su dueño, le hace advertir del peligro que le amenaza. El dueño no quiere huir de la muerte, sólo desea que le entierren cerca de su rebaño; y la ovejita no deberá decir a nadie, y menos a la madre de él, que ha muerto, sino que le dirá que se ha casado con la hija del rey. Otra balada típica es la que se refiere a la fundación del monasterio de Arges. Las «doine», según la definición del propio Alec­sandri, son «cantos de amor, de tristeza, de nostálgico deseo, llanto suave del corazón del pueblo, en todas las peripecias de la vida». En ellas vibra el canto de los – pájaros, la belleza de la primavera, el dolor de la muerte, de la soledad del pastor. Las «hore», cuyo nombre deriva de las danzas homónimas, son por el contrario «aires que acompañan a las danzas, como los versos que a veces improvisan los músicos.

Son de carácter alegre, humorístico, y a veces, amoroso». Se refieren, con versos breves, a las muchachas, a las flores que se les deben ofrecer o a sus compañeros de danza. Los Pasteles son breves composiciones líricas que, por la estructura y por su inspiración idílica, hacen pensar en las Myricae al (v.) de Pascoli. Describen el invierno en Moldavia, y precisamente en la propiedad del poeta, en Mircesti. Mientras el hielo oprime la tierra y sopla la tormenta, es feliz el viajero que regresa a su casa en la que le espera un corazón fiel, pero también lo es quien puede estar junto ál camino, soñando con fantásticos paisajes luminosos y soleados, y suaves visiones de amor. Pero al invierno lo vence la dulce primavera que trae nubes, flores, bandadas de pájaros, mañanas límpidas y noches serenas. Los campesinos vuelven a las labores del campo, se siembra, se siega la hierba, toda la naturaleza es canto, alegría, poesía. Alecsandri fúe también poeta patriótico.

En este género, sus versos más notables son «Penes el pavo» [«Penes curcanul»] y el «Cántico de la gente latina» [«Cantecul gintéi latine»] que ganó el premio de los Felibres en Montpellier én 1878. Es una breve poesía en la que se exaltan las virtudes de la raza latina que avanzó, antes que las demás, dejando tras sí una espléndida luz. Alecsandri, que sintió por Italia, en la que vivió durante mucho tiempo, un vivo afecto, y que siguió con cálido entusiasmo los episodios del «Risorgimento» italiano, aunque algunas de la sus obras se resientan de ciertos influjos le franceses, por su espíritu y por su sentimiento se halla muy próximo a la poesía italiana.

G. Lupi