Poesías, Manuel File

La producción poética de Manuel File, que nació en Éfeso y vivió en Constantinopla (1275-hacia 1345) bajo los Paleólogos, aunque sin alcanzar cargos importantes en la corte, es verdaderamente abundante y variada: File es uno de los poetas más fecundos de la literatura bizan­tina.

Su metro preferido es el dodecasílabo, empleado con variantes especiales; sólo en pocos versos emplea el verso político (decapentasílabo). El núcleo para nosotros más importante de su producción está constituido por aquellas composiciones, bastante nume­rosas, en que da detalles de su propia vida y del ambiente que lo rodea. Una monodia yámbica compuesta para el historiador Jorge Paquimeras, nos informa entre otras cosas de que cuando joven disfrutó de su amis­tad y enseñanzas. Por sus poesías sabemos que fue cierta vez a Rusia, para negociar el matrimonio de una princesa bizantina, y otras a Persia, Arabia e India. Sabemos que estuvo en conflicto con el Emperador (ignoramos cuál), encarcelado y libertado más tarde.

Con mayor precisión aún, esta­mos informados de sus desastrosas condi­ciones financieras. En sus poesías abundan las quejas contra el hambre, la sed, el frío que le agobiaban; las súplicas a los poten­tados por cuanto le ocurría, incluso lo más nimio, expresadas con adulaciones, sumisio­nes y devoción servil; los ampulosos agra­decimientos por los beneficios recibidos. Otras poesías están dirigidas a altos perso­najes de la Corte imperial y a dignatarios de la Iglesia; otras son poemas consolatorios dirigidos al emperador, en diferentes cir­cunstancias; billetes de acompañamiento para el envío de libros. Un poema impor­tante desde el punto de vista historicoliterario nos da el contenido de una Historia de amor, compuesta por Andrónico Comneno Ducas Paleólogo; un epigrama se refiere a una obra estratégica del Protostátor Miguel Glaba.

En resumen, en este grupo de poesías encontramos una descripción interesante del ambiente de la Corte de los Paleólogos, im­portantísima desde el punto de vista histó­rico y prosopográfico. Junto a este grupo se encuentran otras poesías, notables por el conocimiento de las artes figurativas de la época; son descripciones de pinturas, escul­turas religiosas, templos, objetos votivos, medallas, objetos litúrgicos, para una esta­tua ecuestre de Justiniano, para una estatua de mármol de San Jorge en el convento de Manganón, para una representación alegórica de los doce meses, etc. Particularmente interesantes son las descripciones de repre­sentaciones figuradas, referentes a la novela de Barlaam y Josafat (v.). Un reducido grupo trata de asuntos religiosos: son poesías de diversa longitud sobre fiestas de la Iglesia, en honor de los santos, sobre dog­mas cristianos, etc.

A este grupo pertenece la versión en trímetros yámbicos, de pésimo gusto, del famoso himno Acatista (v.). Otras composiciones de File tienen un carácter e inspiración propiamente literarios. Tales son las tres composiciones dialogadas, que de­muestran la influencia de Luciano:

1) La Etopea dramática, en la cual, mediante un diálogo cuyos personajes son la Mente y File, se traza el panegírico del Grandoméstico Juan Cantacuzeno.

2) Un poema conso­latorio probablemente compuesto por la muerte de un hijo de Andrónico Paleólogo (1321), en el que son sucesivamente intro­ducidos, para pronunciar largos monólogos, junto a la tumba del muerto, el padre, la madre, la mujer y un sirviente.

3) Un hom­bre dialogando con un alma: es probable­mente otro canto consolatorio, en el que un hombre habla primero con un alma y des­pués con su propia mujer difunta.

File es­cribió también un breve poema didáctico Sobre las propiedades de los animales, en dos mil quince dodecasílabos, donde están descritos, además de los animales existentes, otros imaginarios como el unicornio y el onocentauro, con la añadidura de historias maravillosas; y Una breve descripción del elefante, en trescientos ochenta y un trí­metros.

Otra obra Sobre las plantas consiste en varias composiciones separadas sobre la espiga, la vid, la rosa, la granada, etc. Ma­nuel File no es un gran poeta, sino sola­mente un fecundo versificador, a quien no faltaban sin embargo una notable elegancia de forma y cierta gracia que se manifiestan sobre todo en las composiciones breves. Pero la mayoría de sus poemas cansan por la excesiva ampulosidad y por los incisos retóricos de que están sobrecargados: metá­foras, juegos de palabras, alegorías. Tam­poco como hombre se gana nuestras simpa­tías, por sus continuas lamentaciones y adu­laciones.

Pero su figura de poeta-mendigo no es única en la literatura bizantina. Tuvo un predecesor en Teodoro Pródromo (v. Epístola al Emperador, etc.) llamado pre­cisamente Mendigopródromo, figura de poe­ta que tiene muchos puntos de contacto con File. Con razón se ha dicho que Manuel File fue para la época de los Paleólogos lo que Pródromo para la edad de los Comnenos.

S. Impellizzeri