El escritor cubano José Jacinto Milanés (1814-1863) diose a conocer en 1837 como poeta lírico con su poema «La Madrugada». En 1846, apareció eh La Habana la primera edición de sus poesías, y después de muerto el autor, la de Nueva York, dirigida por su hermano Federico, en 1865.
Su poesía se distingue por su visión idílica de la naturaleza, por su suave lirismo melancólico, por la melodía leve del verso, que no es nunca facilidad excesiva, y también por cierta tendencia al prosaísmo que se nota en composiciones y pasajes de ambiente doméstico. «La fuga de la tórtola», canto simbólico a la libertad, velado por apariencias de erotismo delicado, algo mórbido, se distingue además por la musicalidad del verso y la nota local de la expresión. En «Su alma», «El beso», «El nido vacío», hay típicas muestras de su íntimo erotismo, penetrado de tristeza, trasunto de un amor imposible que constituyó el velado enigma de su vida, concausa de su enfermedad mental. No fue ajeno a la poesía patriótica; y siguiendo indicaciones del crítico Del Monte, cultivó sin buena fortuna la poesía moral, para la que no poseía aptitudes.
R. Lazo

