Poesías, Giorgio Baffo

Reunidas en varias recopilaciones póstumas, comenzando por la de 1789, las Poesías del veneciano Giorgio Bafeo (1694-1768) fueron admiradas por su donosa jocosidad además de cierta viveza pictórica.

Si la ciudad de los canales, en su florida decadencia del siglo XVIII, parece ofrecer motivo a la corrupción («Los pla­ceres de Venecia» [«I picacera di Venecia»]), el escritor se complace morbosamente en justificar su preferencia por una libertad de costumbres que confina con el vicio, y a veces hasta se sumerge en él alegremente: intenta dar la razón a los sentidos, mos­trando que el amor es un desahogo del cuerpo y que nada regula la vida del hom­bre, comenzando por su nacimiento. Es me­nester, pues, pasarlo bien, sin demasiadas complicaciones sentimentales; hasta las su­persticiones teológicas no es más que un freno para la naturaleza.

En toda aquella pirotecnia descriptiva, nunca frenada por la conciencia de crear una obra digna de recuerdo más allá del éxito momentáneo, el autor entretejió a veces alguna actitud moralizante; especialmente en las sátiras contra los males de los frailes y la manía de leer novelas extranjeras. Pero estas no­tas caen en el vacío por la falta de toda coherencia moral en la inspiración y el interés de la obra poética de Baffo es ya puramente documental.

C. Cordié