Poesías, Abigail Lozano

Uno de los poetas más populares de Venezuela, Abigail Lozano (1823-1866) fue colaborador del pe­riódico «El Venezolano» desde 1845 y su producción literaria abarca unos veinte años; lo esencial de ella fue reunido en 1864, en París, en un tomo de 472 páginas.

Los principales temas de inspiración de Lo­zano son, en primer lugar, el amor y la patria: amor conyugal, o apasionado y vo­luptuoso, o frenético y volcánico, amor des­graciado sobre todo. Lozano es un poeta atormentado y pesimista, gran apologista de las lágrimas, un poeta de la fugacidad de todas las cosas y del dolor; su alma estaba presa de una tristeza indefinible para la cual no encontraba como remedio sino el silencio, la noche y la muerte. Frente a este aspecto de femenino abandono de su poesía hay, sin embargo, un aspecto más viril, que se expresa por su amor a la naturaleza (aso­ciada sobre todo a sus estados de alma en su momento nocturno); su amor a la patria, patria chica de Valencia y Puerto-Cabello, patria grande de Bolívar, a quien rinde fervoroso tributo; amor a la libertad, confianza en la justicia y en el porvenir de su país, y por fin creencia en Dios.

El éxito de Lozano fue grande en su tiempo, y hubo en América lozanistas como había sido él mismo, en cierta medida, zorrillista. El in­terés actual de su obra reside sobre todo en su valor de testimonio de la sensibilidad en un período determinado de la historia literaria de Venezuela; pero hay también en ella sentimientos sinceramente expresados, en una forma musical y armoniosa; y un poema por lo menos, «A la noche», es una hermosa composición de antología ro­mántica.

R. L. F. Durand