Los Poemas del italiano Marco Antonio Flaminio (1498-1550) fueron publicados, en edición póstuma, en ocho libros, el año 1552.
En el primer libro abundan las descripciones de la naturaleza, ya se cante a Diana, a la aurora, a la dulcísima joven Delia o a la heredad; por sus referencias históricas son interesantes las poesías dedicadas al pontificado de Paulo III, al cardenal Alejandro Farnesio, con ocasión de la muerte de su propio padre Giovanni Antonio Flaminio, de Francesca Sforza y del famoso obispo veronés Giovanni Matteo Giberti, al celebrar las glorias de Mantua o las de Vittoria Colonna, los versos dedicados a Pole, «cardenal de Inglaterra», o al cardenal Gaspare Contarini; referencias, estas últimas, que son fundamentales para comprender las tendencias reformistas del propio Flaminio. En el segundo libro, entre frecuentes alusiones a la historia contemporánea, y en una serie de epístolas dedicadas a diversos personajes, adquieren importancia las poesías en memoria de Vittoria Colonna y las consagradas a Langolio, a Fracastoro, a Seripando y a Della Casa.
En el tercer libro son notables, por su delicadeza, los versos referentes a figuras mitológicas, entre ellos los titulados «Hércules e Hilas» [«De Hercule et Hyla»] y «Juegos pastorales» [«Lusus pastorales»]. El cuarto libro se caracteriza por una disposición sentimental frente a la naturaleza, por un lamento nostálgico de la paz campestre. En el quinto, el poeta aborda cualquier motivo de amistad y de la vida contemporánea para desplegar su espíritu de admirador de la belleza y la sinceridad. Aunque no constituyen una unidad en su estructura conjunta, estos Poemas reflejan un espíritu elegante de soñador perdido entre las imágenes de la belleza antigua y atento a la contemplación de la naturaleza. Los «Lusus» fueron traducidos al italiano por L. Grilli (Città di Castello, 1900).
C. Cordié

