[Bednye Ijudi]. Novela de Fedor Dostoievski (Fëdor Michajlovič Dostoievski), 1821-1881), publicada en 1846. Fue su primera obra que acogió con entusiasmo tanto el público como la crítica (Belinskij, además del poeta Nekrasov y! el novelista Grigorovic fueron, por decirlo así, sus padrinos).
La trama, muy sencilla, tiene lugar a través de un intercambio– de cartas entre un modesto empleado de cancillería, Makar (Macario) Devuskin (v.) y una jovencita, Varenka (Bárbara) Dobrosiolova, que vive enfrente de la habitación donde él pasa largas horas poniendo en limpio documentos que se trae de la oficina. A través de las cartas de los dos protagonistas el lector llega a conocer su vida pasada y presente y especialmente esta última con sus pequeñeces que escapan en el curso de la existencia, pero que revelan su importancia cuando las cuenta con sencillez y espontaneidad quien las vive. La correspondencia también pone de manifiesto la diferencia que hay entre los dos: la mayor inteligencia y educación de la mujer, el mayor altruismo del hombre (aunque mirándolo bien se descubre que es un altruismo egoísta, que goza al proporcionar alegría a la persona amada).
Lo que los acerca es la sensación común de sentirse derrotados por la suerte, aunque en su sentimiento, ora paternal, ora fraterno, Devuskin no piensa nunca en que algún día su pequeña felicidad diaria de la correspondencia con Bárbara puede cesar, mientras la mujer, en cambio, aunque sin saberlo, sueña siempre con un mañana distinto, ya que la amistad de Devuskin es un apoyo en su vida, pero no un fin. Desdichadamente llegará ese mañana, con su boda con un hombre que, aun siendo una de las causas principales de la difícil situación de Bárbara, se interesa por ella proponiéndole casarse con él.
El hombre ya no es muy joven y su conducta no es irreprensible, pero es rico, y la mujer acepta, pensando también que de esta manera podrá ayudar a su viejo amigo, que, en cambio, se desespera. Con la partida de Bárbara concluye el libro. La última carta termina casi con un quejido: «¡Hija, hija, hija mía!» La crítica puso de relieve ciertos puntos de contacto entre esta primera obra de Dostoievski y El abrigo (v.) de Gogol, pero en realidad (aunque admitidos por el mismo autor) se trata de semejanzas exteriores, limitadas a la representación de unos seres perseguidos por la desdicha. La psicología de Dostoievski en Pobre gente es distinta, al igual que es distinta su manera, algo monótona tal vez y demasiado sentimental, pero fundamentalmente realista y psicológica, sin la complicación de los elementos grotescos gogolianos que caracterizan El abrigo y de los que se valió Dostoievski sólo en obras posteriores a Pobre gente. [Entre las versiones en castellano figura la de Alfonso Nadal (Madrid, 1933), con el título Las pobres gentes].
E. Lo Gatto
La obra de Dostoievski es muy importante para la antropología filosófica, la filosofía de la historia, la filosofía de la religión y la de la moral. Quizás haya aprendido poco Dostoievski de la filosofía, pero mucho puede enseñarle a ella misma, y ahora, ya desde hace tiempo, vamos filosofando de las cosas «últimas» bajo el signo de Dostoievski. (Berdiaev)

