[Künstlers Erdewallen]. Juguete en dos brevísimos actos, en versos rimados, de Wolfgang Goethe (1749-1832). Fue compuesto durante su viaje por el Rin, el 17 de julio de 1774, en Ems, y publicado aquel mismo otoño. Los dos actos figuran la dolorosa lucha que el artista se ve obligado a sostener cada día, al abandonar el mundo de sus fantasías, para someterse al trabajo y a las exigencias de la vida cotidiana, aun allí donde no lo llama la belleza, sino la fealdad.
El tema de esta lucha torturante, desarrollado en escenas briosas y vivos cuadros, será más tarde reanudado, sin la sonrisa de Goethe, en tono «patético» por el «muchacho» Wackenroder, y resonará por todo el romanticismo. A esta obra sigue otra breve escena, La divinización del artista, compuesta al día siguiente, 18 de julio de 1774, publicada póstumamente con las cartas de Goethe a Sofía La Roche y a Bettina Brentano, y que Goethe revisó y rehízo después de su regreso de Italia, como punto de partida para el Apoteosis del artista (v.).
En este diálogo, el artista novicio siente la insuficiencia de sus fuerzas y se desalienta frente a las obras maestras antiguas, pero un prudente maestro le recuerda que ninguno de aquellos grandes halló en su tiempo más que duro trabajo, desengaño e incomprensión. Goethe volverá a tratar este tema, con mayor madurez de pensamiento, después de su viaje a Italia, en el mencionado Apoteosis del artista.
G. F. Ajroldi

