Padres e hijos, I.S. Turguéniev

Cuando a la casa de campo del terrateniente Nikolai Kirsánov llega su hijo Arkadi, recién licenciado en la Uni­versidad, con su amigo Yevguieni Bazárov, comienza a perfilarse en seguida el conflicto entre las viejas y las nue­vas generaciones. Bazárov es un joven médico que tan sólo cree en la realidad de las ciencias experimentales: un nihilista, como lo define el autor, con un término que lue­go alcanzaría mucha fortuna.

Sus ideas tienen el poder de perturbar al bueno de Kirsánov y de irritar a su her­mano, el escéptico y elegante Pável. En una ciudad veci­na los dos jóvenes encuentran a la guapa viuda Anna Odíntsova y Bazárov experimenta hacia ella una pasión que se hace desesperada cuando ella, aun sintiéndose también atraída por él, le hace comprender que no quie­re que ningún imprevisto perturbe su apacible existencia.

Después de un duelo con Pável, Bazárov se refugia en la hacienda de sus padres, que sienten una fiel admiración por él, y poco después, mientras practica una autopsia, contrae una infección mortal que no quiere curarse, pre­firiendo dejarse morir. Anna Odíntsova, que ha acudido a su lado, lo asiste en sus últimos momentos con compa­sión pero sin amor.