[Ode al signor di Montgolfier]. Oda de Vicenzo Monti (1754-1828), compuesta en el año 1784, con ocasión del audaz experimento de los hermanos Montgolfier, que en 1783 elevaron el primer globo de aire caliente.
La oda de Monti, leída en la «Arcadia» en 1784, tiene la forma y el ritmo de la canción arcádica, aunque está empapada de espíritu moderno. Parte de una similitud (la expedición de los argonautas y la ascensión del globo) para lanzarse volando por los cielos de las conquistas humanas; está dominada por un franco asombro frente a los progresos del talento humano y el entusiasmo por las conquistas del hombre, que arranca a la naturaleza sus secretos.Los prodigios del hombre hacen temblar el cielo, mientras la tierra calla inmóvil, estupefacta. El emocionado himno a la ciencia enumera los milagros de los descubrimientos, desde el pararrayos a la gravitación universal, del telescopio a la descomposición de la luz solar; día vendrá en que al hombre ya no le quedará más que vencer la muerte.
La oda, que mezcla ciencia con mito y filosofía con poesía, concluye de este modo la tradición poética del siglo XVIII, exaltadora de la ciencia y el progreso.
M. Maggi
Es en verdad un poeta del oído y de la fantasía, pero nunca del corazón. (Leopardi)

