Nocturno de Primavera, Josep Pla

[Nocturn de Primavera]. Novela del narrador, perio­dista y biógrafo catalán Josep Pla (n. 1897), publicada en 1953.

La acción transcurre en la imaginaria población de Vilaplana, cen­tro de confluencia de la comarca, debido a su típico mercado semanal. Don Tomás Poch, banquero de la localidad, con motivo del noviazgo oficial de su hija María Te­resa, da una fiesta particular a la que con­curren las personas más caracterizadas del lugar. El juez suplente Prats; el farmacéu­tico Pibernat, el notario Corcoll, el regis­trador Masdevall, el presbítero Regordosa, el señor Comes (representante de la Taba­calera), Gener, procurador de los tribuna­les; Masset, erudito local; el tendero Pagés, el periodista Gratacós, etc.

A medida que los invitados entran en la fiesta, Pía nos cuenta la vida y milagros de cada re­cién llegado. Con frecuencia el autor aban­dona la anécdota o la descripción propios del género novelístico para darnos, en for­ma de breves ensayos, una visión certera de la vida, costumbres, mentalidad y re­acciones de los habitantes de Vilaplana que son como el arquetipo de las gentes que habitan cualquier urbe catalana de la mis­ma categoría que aquélla, cuyo núcleo cen­tral lo constituye la pequeña burguesía de­dicada al comercio.

Pla conoce estos am­bientes directamente porque los ha vivido; de ahí que la maestría de sus notas de sociólogo perspicaz, mezcladas con la tra­ma superficial de la novela, tengan un alto valor para los historiadores. El argumento es, pues, un pretexto para brindamos unas agudas observaciones sobre una de nues­tras clases sociales más, arraigadas. La fies­ta se prolonga hasta la madrugada y acaba súbitamente al aparecer, desaliñado y re­tador, don Jesús, hermano del señor Poch. Su presencia aterroriza a las señoras y la mayoría de los invitados abandona la casa en el preciso momento en que los prometi­dos llegaban triunfalmente y tarde, como es costumbre.

El humor de Pla se trasluce hasta en los nombres de sus personajes, como el de mosén Cadireta, viejo amigo del presbítero Regordosa, el notario Corcoll, etc. Anécdotas sabrosísimas y un diálogo vivaz completan las características de Noc­turno de primavera.

A. Manent