[The Seaiarer]. Viejo poema anglosajón de unos 100 versos, dividido en dos partes completamente distintas. La primera canta las penas de la vida marinera, aunque la llamada del mar sea más fuerte que todas. La segunda es una alegoría en la que los sufrimientos del navegante son considerados como símbolo de las miserias terrenas, mientras que la llamada del mar es el anhelo del alma hacia su verdadera patria celestial. Si esta última parte es una adición posterior de un monje que había visto las posibilidades alegóricas de la primera, o si el poema entero es obra de un juglar cristiano enamorado del mar, es cosa que no se puede saber, aunque es innegable que la comparación entre los placeres terrestres y las divinas recompensas tiene un matiz moralizador que aumenta el significado de la obra. Trad. italiana de F Olivero en Traduzioni dalla poesía anglosassone (Bari, 1915) y de A. Ricci en L’elegía pagana anglosassone (Florencia, 1922).
M. Navarra

