Memorias Poéticas, Niccoló Tommaseo

[Memorie poetiche]. En estas memorias, publicadas en Venecia en 1838, Niccoló Tommaseo (1802- 1874) pretende «narrar cómo fue desenvol­viéndose su ingenio, y las facilidades y obstáculos que iba encontrando sucesiva­mente», a fin de «poder dar a los escrito­res noveles alguna luz y algún consuelo»; sólo esta parte deseaba que fuera conser­vada, prefiriendo que no fuese impreso el resto. No obstante se publicó en 1916 una segunda edición íntegra, preparada por Giulio Salvadori.

El período de su vida a que se refieren estas Memorias se extiende des­de su infancia a los años de destierro en Francia, que duró desde 1834 a 1838. De su Dalmacia natal, llegó todavía muy jo­ven a Italia, donde le cautivó, más que el arte, todavía incomprendido, la lengua; en el seminario de Padua inició sus estudios jurídicos. En realidad se dedicó a los es­tudios literarios, hasta que, conociendo al joven Rosmini, se interesó por la filosofía, y su primer amor hacia la poesía nació de «cierta correspondencia que encontré entre las cosas sensibles con las espirituales; mo­do de ver que siempre me sedujo». Termi­nada la carrera, regresó a Sebenico, pero pronto dejó de nuevo «el exilio patrio» para marchar a Italia, donde le absorbieron los trabajos literarios. Estrecha entonces su amistad con Manzoni, en Milán, y con Gino Capponi, en Florencia, donde colaboró en la «Antología» (v.), hasta que fue sus­pendida en 1834.

Pero más que de los acontecimientos exteriores, nos informa el autor sobre sus estudios y lecturas, sobre las asiduas y fatigosas labores literarias y sobre sus esfuerzos para crearse un es­tilo; asimismo, señalando a los contem­poráneos que ejercieron sobre él mayor in­fluencia, reconoce también que se siente ante todo deudor de Virgilio, Dante y el pueblo de Toscana. Con las memorias se intercalan ensayos de sus composiciones de aquellos años: diez cantos y diez ditirambos en prosa, anticipo de las poesías cósmicas (v. Poesías); una «pintura poética liberada del metro», «El saqueo de Lucca», notabilísima por la intensa realidad de las escenas; páginas de una novela titulada La noche; escenas de tragedias, produccio­nes líricas que posteriormente fueron re­impresas en la colección del año 72, y al­gunas traducciones. Es una obra interesante para conocer la formación literaria y filológica de Tommaseo; fue analizada en la edición florentina de 1916, preparada por Giulio Salvadori, mediante un valioso co­mentario basado en otras memorias y cartas del mismo escritor, que completan oportu­namente el cuadro de sus experiencias es­pirituales y artísticas.

P. Onnis