Los Newcome, William Makepeace Thackeray

[The Newcomes]. No­vela de William Makepeace Thackeray (1811-1863), publicada por entregas entre octubre de 1853 y agosto de 1855 en el «Punch».

En esta novela el autor finge que el protagonista de otro libro suyo, Pendennis, narra algunos años de la vida de Clive Newcome, único hijo del coronel Thomas Newcome. Clive está enamorado de su pri­ma Ethel, hija de un rico y presuntuoso hermanastro del coronel, sir Brian New­come; pero es débil de carácter y, al no conseguir superar las dificultades interpues­tas por la familia a su matrimonio, se casa con Rosey Mackenzie, sobrina de un amigo de su padre.

El viejo coronel Thomas pier­de, entretanto, toda su fortuna, y, después de haber sido torturado durante largo tiem­po por la pérfida suegra de Clive, termina sus días en un asilo. La muerte de Rosey permitirá a Clive rehacer su vida, y todo hace pensar que finalmente se unirá con Ethel, la cual, pese al ambiente snob en que ha vivido, ha sabido conservar intactas las dotes de su corazón y de su mente. Con éste tema se enlaza la historia del hermano de Ethel, Barns, hombre vil y cruel que se casa por interés con lady Clara Pulleyn, amada en cambio desinteresadamente por Jack Belsize.

Barns hace a su mujer pro­fundamente desgraciada, hasta que Bel­size, convertido en lord Highgate, la arran­ca de su triste situación. Como la mayor parte de las obras de Thackeray, también ésta, más que una verdadera novela, es la narración biográfica de un período en la vida de una familia. Escrita poco después de publicada la Historia de Enrique Esmond (v.), no alcanza ciertamente la per­fección de esta novela ni la fuerza de la Feria de las vanidades (v.), aun siendo una obra en que la fuerte personalidad del no­velista se afirma plenamente.

También aquí Thackeray ha querido dar un cuadro rea­lista de la vida, retratando en Clive a un joven de su época, ambicioso y mezquino. La novela está transida de una sátira amar­ga y fuerte, que se suaviza y endulza para dar vida a la figura del coronel Newcome, hermoso retrato de gentilhombre sencillo y recto, revelando así cuánta pasión callada, cuánta emoción, cuánta secreta aspiración hacia la bondad se ocultan bajo el realismo aparentemente cínico de Thackeray.

S. Rosati