Los dos peregrinos, Luigi Tansillo

[I due pelle­grini]. Égloga dramática, escrita en 1527 y publicada en Nápoles en 1631. La obra cuenta la manera cómo dos infelices enamorados Filauto y Alcinio, se encontraron en un bosque y se cuentan sus desventuras; uno llora la muer­te de su amada, el otro su traición. Una es­pecie de contienda tiene lugar entre ellos para determinar cuál de las dos desgracias es mayor, pero los contendientes no acla­ran nada. Alcinio propone poner remedio a sus males con el suicidio y los dos se dis­putan el honor de ser el primero de enfrentarse con la muerte; después de lo cual buscan el lugar y la manera de poner en práctica su plan.

Antes de morir recuerdan la belleza de sus respectivas mujeres y los bienes perdidos; pero cuando Alcinio va a atar el lazo a la rama del árbol, se oye una voz: es el alma de la amada de Filauto aprisionada en aquella encina. Ésta consuela a los dos desesperados, les anima a seguir viviendo y les aconseja que vayan a Nola donde encontrarán nuevamente la felicidad bajo la protección de los príncipes de aquel lugar: Enrique Orsino y María Sanseveriná. Esta égloga, el primer trabajo de Tansillo, está sobrecargada de reminiscencias petrarquescas: véase, sino la aparición de la mujer amada que recuerda «El triunfo de la muerte» (v. Triunfos), pero la trama y el desenlace están inspirados en la tragi­comedia La Cecaria o Diálogo de Tres Cie­gos [La Cecaria o Dialogo di Tre Ciechi] de Antonio Epicuro.

La estructura escé­nica es sencillísima y se separa de todas las églogas que hicieron su aparición en Italia durante aquellos años, todas alejadas de la primitiva simplicidad. La de Tansillo conserva reminiscencias de la más antigua forma de la égloga dramática; no hay más que indicios de argumento y el uso de la rima interna es característico de la farsa literaria del XV. Muy leída y aplaudida, gustó también al poeta español Garcilaso de la Vega como se echa de ver en su pri­mera égloga.

C. Lelj