Los Desnudos y los muertos, N. Mailer

La acción tiene lugar en el Pacífico según una rigurosa unidad de tiempo (la conquista de la isla de Anopopei desde el desembarco hasta la victoria sobre los japoneses) y de espacio (la misma isla). Los personajes son los hombres que integran el pelotón mandado por el teniente Hearn y los oficiales de la división de los que de­penden: juntos forman un microcosmos en la sociedad americana, con sus barreras de raza y de clase.

Haciendo uso de la técnica de la «máquina del tiempo» afín a la del «ojo fotográfico» de J. Dos Passos, Mailer recons­truye, en rápidos flash-back, la identidad psíquica de cada personaje: desde Gallagher, el irlandés de los slums de Boston, a Martínez, el mexicano nacido en Texas; des­de el judío Goldstein a Ridges, el chico de campo; desde Red Valsen, el anarquista vagabundo, a su formidable adversario, el sargento Croft, hombre del poder; domi­nado por la codicia de mando está el general Cummings, un psicótico reaccionario que sueña con otras guerras.

Un banco de prueba para los personajes de la novela lo constituye la desesperada exploración por entre los inac­cesibles riscos de la isla a espaldas de las líneas japone­sas, operación que se revelará al final de la novela superflua. En la acción el teniente Hearn, un intelectual libe­ral, humillado por Cummings, encara una muerte inútil; Red es destrozado, a la primera rebelión, por la volun­tad de hierro de Croft, que es derrotado a su vez al verse obligado a ordenar retroceder a sus hombres. Igualmen­te es derrotado el general Cummings, quien, tras una bre­ve ausencia, descubre que la conquista de la isla se ha lle­vado a cabo sin él.