Los Artamónov, Máximo Gorki

[Artamonovy]. No­vela del escritor ruso Máximo Gorki [Maksim Gor’kij (Alexej Peskov, 1869-1936)], perteneciente al segundo período de la pro­ducción literaria de este escritor que se empeñó en unir las intenciones artísticas a las sociales. Publicada en 1926. La ac­ción se inicia en la época que siguió inme­diatamente a la liberación de los aldeanos de la servidumbre de la gleba (1870-80). Ilia, aldeano rico, despedido por su señor, se traslada con su familia a una pequeña ciudad provinciana y, con su espíritu de iniciativa y su energía, se convierte en po­co tiempo en uno de los ciudadanos más influyentes. Su fábrica de tejidos se agran­da cada vez más y uno de sus dos hijos, Pedro, se casa con la hija del alcalde. Este muere mientras tanto e Ilia se convierte en amante de su viuda; así ambas familias se funden bajo la égida de la gran fábrica, que pone su huella sobre toda la ciudad.

Ilia podría considerarse un hombre feliz; su trabajo le da las mayores satisfacciones, pero cierto día, ayudando a sus obreros a transportar una caldera, hace un esfuerzo demasiado violento y muere de congestión. Pedro ocupa el lugar de su padre y Alexis, sobrino de éste, le ayuda. El otro hijo de Ilia, Nikita, jorobado y enfermo de misti­cismo, por un desengaño amoroso se mete fraile. Entre tanto le nace un hijo a Pedro que, en recuerdo del abuelo, recibe el nom­bre de Ilia. Este representa la nueva gene­ración, altruista y soñadora, que ve en el trabajo mal organizado una forma de opre­sión y que tiende hacia nuevos ideales so­ciales. En las diferencias entre padre e hijo está basada la segunda parte de la novela. Tres períodos históricos se resumen en ella: las reformas del zar Alejandro II que ponen fin al feudalismo ruso, el naci­miento de la industria capitalista y el nue­vo espíritu revolucionario de principios de siglo. Los Artamónov recuerda, por su fuer­za clásica, el estilo de Balzac; es una no­vela rica en logradas observaciones psico­lógicas y escrita con la vigorosa esponta­neidad que caracteriza las mejores creacio­nes de Gorki. [Trad. de Cristóbal de Cas­tro, (Madrid, 1929)].

G. Krainsky